Pero bien, no todo es perfecto en esta expansión. Ciertamente muchas de las cosas criticables en
GTA IV se aplican también aquí, a saber, la manía de tomarse a si mismo muy en serio, momentos terriblemente frustrantes y, por supuesto, algunas misiones aburridas (especialmente al principio) que se resumen en "conduce a X y mata a todo Y que te dispare". Tampoco hay tantos halagos para la historia, se trata de una de esas luchas de poder dentro de una banda, y dado que no tienen tanto tiempo para narrar la historia, parece al final algo incompleta, como terminada demasiado pronto, sin dar tiempo para que se desarrolle. Sin embargo, como el guión es en general bastante bueno, podemos obviar que se trata de un argumento terriblemente predecible.
Por otro lado, el multijugador también ha ganado puntos. Ahora la acción se centra más en las motos, lo que permite algunos modos de juego similares a los de
GTA IV, pero más enfocado a la acción a dos ruedas, lo cual (para qué lo vamos a negar) es mucho más interesante que a cuatro. Desde perseguir a unos testigos que deben ser protegidos por el equipo de la policía hasta ser un solo motero objetivo de todos los jugadores, los nuevos modos de juego sirven para darle bastante más interés a un nuevo multijugador, ahora más dinámico.
El apartado visual del juego mantiene lo visto en la anterior entrega, es decir, esa seriedad anticolorida que haría imposible distinguir a los enemigos del entorno sin un buen sistema de apuntado. Sin embargo, ahora se le ha añadido un filtro de ruido, al estilo grano de película vieja, que ciertamente sirve bien para ambientar y darle un toque mugriento a todo pero que en algunos interiores se ve horripilante. De todas formas el filtro se puede desactivar, aunque generalmente parece buena idea.
El sonido ya lo conocemos bien. Excelentes actores de voz, por otro lado hay algo de nuevo contenido musical, por ejemplo las radios de charla tienen algunos tramos añadidos. Por lo demás, el
rock prima en todo el juego, pues cuando cogemos una moto la emisora que suena siempre es una de este estilo. Y logra ambientar bastante bien, aunque todos sabemos que ningún motero serio escucharía a
Bon Jovi.
En conclusión,
The Lost and Damned vale la pena. 20 euros es un desembolso considerable, pero entre todas las misiones y las submisiones extra tienes para casi doce horas, que no es moco de pavo. Desde luego, no se trata de un juego que vaya a cambiar la opinión de nadie con respecto a
GTA IV, pero si te gustó Niko y quieres más, Johnny sabe darlo. Claro que también podrías comprar
Saints Row 2 de segunda mano e invertirías el dinero mejor.