Análisis
Políticamente incorrecto
San Andreas llega por fin a PC conservando su encanto: un estado enorme, muchísimas cosas por hacer y unos personajes carismáticos.
Por Alfredo Láinez Rodrigo
| Publicado el día 15/09/2005 20:38
San Andreas es un juego enorme. Con mayúsculas. Un jugador normal puede llegar a intimidarse ante la cantidad de cosas que se puede hacer. Es posible que algunas parezcan tonterías, pero cuando tienes todo asimilado te das cuenta de que esta complejidad se disfruta. En San Andreas contamos con un elenco de misiones principales y secundarias llevadas con maestría por una red de vídeos creados con el motor del juego. Persecuciones en coche, robos, ataques a barrios, asesinatos, misiones de sigilo, demoliciones, asaltos a complejos, vuelo en aviones...Todo en el mismo juego. Las misiones entretienen y eres totalmente libre de cuándo y, en algunas ocasiones, de cómo hacerlas.
Esta falta de linealidad es la mejor apuesta de la saga GTA, y San Andreas no podía ser menos. En su inmenso mapeado encontraremos decenas de divertimentos sin ninguna relación con la trama principal. ¿Que no te apetece seguir avanzando en la historia? Pues nada, puedes robar una moto de policía, un taxi o un coche de chulo y empezar a actuar como tales. O puedes dedicarte a atacar barrios enemigos con la ayuda de tu banda para ganar más dinero. O participar en las escuelas y pruebas de conducción repartidas por todo el mapa. O robar casas. O jugar a todo tipo de cosas, desde máquinas recreativas a divertimentos de casino. O trabajar de aparcacoches y de camionero. O, simplemente, recorrer el vivo y poblado estado de San Andreas. Por último, para rematar la faena, puedes echarte novia (o novias, en plural) y ligar con ellas llevándotelas de paseo para acceder a determinados favores...
Estas son solo algunas de las posibilidades que ofrece el nuevo San Andreas. Y es que, como se puede ver, el juego es inmenso. De hecho, superando todas las misiones principales, difícilmente pasaremos del 50%. Y el juego no es corto, no. Sólo con la trama principal tenemos aseguradas una buena cantidad de horas, que puede duplicarse al realizar las otras actividades e intentar conseguir el inusitado número de secretos del juego. Difícilmente podrás aburrirte, salvo en el caso de que nunca te haya gustado la saga. Y es que, pese a todas las novedades, San Andreas conserva el espíritu de sus antecesores, que, a pesar de contar con sus millones de seguidores, tiene también sus detractores.
Paséate y lucha
Como ya hemos dicho, San Andreas no deja de lado los valores clásicos de la saga: los transeuntes siguen teniendo conductas insospechadas y la policía no sólo va a por ti, formando un mundo vivo y poblado. El medidor de seis estrellas se llena ahora fácilmente acercándote a zonas restringidas y provocando masacres, y "la pasma", al igual que tus enemigos, no dudará en emplear todo tipo de métodos para eliminarte.
Por suerte Carl cuenta con un gran repertorio de vehículos. Nuevos coches, nuevas motos, lujosos barcos y todo tipo de aviones y helicópteros, desde cazas hasta avionetas. El control de nuestros transportes es sencillo salvo en el caso de aviones y helicópteros, y se han incorporado nuevas posibilidades al volante. Asimismo, Carl mantiene el gran número de armas y agrega otras a su colección. De nuevo, Ammunation nos brindará un gran número de posibilidades y hasta la posibilidad de mejorar nuestra habilidad con unas interesantes pruebas de tiro. Y si te apetece, puedes batirte a puños y patadas, con la posibilidad de aprender nuevos movimientos en los gimnasios.
En algunas ocasiones Carl dispara mientras un amigo conduce
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El mundo de San Andreas es tan vasto como variado
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Al ir en moto, podemos hacer toda clase de piruetas
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