Libertad de acción en estado puro
Grand Theft Auto: Vice City sigue a pies juntillas el sistema de juego de su predecesor, no obstante presenta alguna que otra novedad. La mecánica de juego es elaborada y consecuentemente aúna muchos elementos. Los principales protagonistas son la acción y la conducción, como han sido a lo largo de toda la saga. Controlaremos a Tommy Vercetty, recorriendo de cabo a rabo la ciudad en busca de misiones, algunas serán un paseo por el parque, y otras están planteadas de forma utópica, por lo que resultan más desafiantes. En ocasiones figurarán más de una tarea en el minimapa o el plano de la ciudad, (este último será un elemento crucial en la aventura y del que adolecía GTA III) y tendremos la potestad de elegir cual de ellas completar primero, o simplemente dejarlas para más tarde y ponernos a hacer el cabra por toda Vice City. Y ya que hablamos del tema, si queremos ser perseguidos por la policía no tendremos más que actuar a lo criminal, y cuanto más crímenes cometamos, nuestro nivel de búsqueda aumentará, al igual que el número de refuerzos, llegando a toparnos incluso con el FBI y el ejército. La IA de los enemigos es decente, pero bastante patética en ocasiones. Luego, existen misiones secundarias, como taxista, conductor de ambulancia, policía y más, que aumentan nuestro porcentaje en el juego, y sirven para ganar unos cuantos pavos y desbloquear algunos extras. Como veis el sistema de juego es completito, y esto no ha hecho más que empezar, así que abróchense los cinturones que nos vamos de turismo por Vice City.
Uno de los aspectos más influyentes en la jugabilidad es el control de nuestro protagonista, Tommy. Si en GTA III ya gozábamos de un manejo muy solvente, intuitivo y variado, en esta cuarta entrega disfrutamos de uno igualito, incluso mejor, si cabe. Con R1 apuntamos, a sea con un arma de fuego o de cuerpo a cuerpo, y para disparar o golpear utilizamos círculo. Para montarse en vehículos y bajarse de ellos deberemos pulsar triángulo. Con el joystick derecho nos movemos, y con el izquierdo cambiamos la cámara. Si pulsamos R3 (joystick derecho hacia abajo), Tommy se agachará. Esta es la principal novedad en cuanto a controles. El botón cuadrado se emplea para saltar, si vamos a pie, o para frenar si manejamos un vehículo, y en este último caso R1 es el freno de mano. Con L2 y R2 cambiamos nuestra arma, y miramos hacia la derecha e izquierda en un medio de transporte. El botón X es acelerar, y esprintar si vamos a patita, pero tened presente que Tommy se cansará y tendrá que reponer fuerzas si corremos rápidamente. Más o menos eso es todo.
Una vez explicados los controles, pasemos a comentar las misiones, y todo lo que se ve envuelto en las mismas. Para iniciar una, tendremos que posicionarnos encima de los círculos rosas indicados en el mapa por una señal, y esto dará paso a una secuencia cinematográfica, en la que se explican las tareas a cumplir y demás. Cuando hayamos hecho esto, dependiendo del planteamiento de los objetivos, habrá que ir a un lugar determinado para aniquilar a peña, robar un vehículo, participar en una carrera, sabotear un trato, hacer fotos con nuestra cámara, sumir la ciudad entera en un caos absoluto? en fin, cada misión es un mundo, y ninguna de las más de sesenta que ofrece GTAVC es repetida, dotando el juego de más dinamismo. Está claro que Vercetty no se puede defender ante todos los peligros de Vice City usando la fuerza física, por ello esta producción cuenta con un arsenal más que respetable, 35 armas (más del doble que en GTA III), incluyendo pistolas, bates de béisbol, motosierras, lanzallamas, lanzacohetes, subfusil, ametralladora pesada, rifle francotirador, escopeta entre muchísimas más. De todas formas no podremos cargar con tanto armamento al mismo tiempo, por lo que las armas estarán divididas en varias clases (pistolas, metralletas, cuerpo a cuerpo, arrojadizas...) y si queremos coger una del mismo tipo que otra ya adquirida, lamentándolo mucho no podremos llevarlas a ambas, pero sí sustituirlas pulsando L1. Por otra parte, los escenarios son enormes, y si vamos a pie es poco probable que lleguemos a nuestro destino, a menos que seáis personas con muuuuuuuuuucho tiempo libre y paciencia. Por ello en Vice City, como en toda gran ciudad, hay opulencia de vehículos, y podremos elegir cual de ellos escoger y meternos en él como si fuese nuestro. Estos medios de transporte nos ayudarán en sobremanera a movernos por la ciudad, sin embargo hay que tener cuidado, ya que si reciben demasiado daño volarán por los aires con nosotros dentro.
Adueñarnos de los comercios de la ciudad, como un club de striptease, un concesionario, un bar o un estudio cinematográfico, es muy importante para ganar dinero, el cual podremos recoger al superar las misiones que presentan este tipo de negocios. Otra de las opciones secundarias serán las masacres, en las que nuestra meta será eliminar un número de tipejos, generalmente en bandas como los cubanos o los haitianos, para obtener pasta, que se irá incrementado progresivamente cada vez que terminemos una masacre. Cuando accedamos a este modo de juego un arma nos será proporcionada para liquidar a nuestros enemigos en un tiempo límite, exclusivamente con ella. Por si fuera poco, hay varias estatuillas y saltos ocultos escondidos en la ciudad, y que nos proporcionarán armas y dólares respectivamente.
La jugabilidad es uno de los puntos más prevalecientes de este GTA, manteniendo el mismo sistema de misiones y acciones extra, y con el clásico juego del gato y el ratón entre la policía y tú. Todo esto sumado ofrece unas 40 o 50 horas de juego, que se incrementan de forma considerable si queremos alcanzar el ansiado 100%. Como siempre, la saga en este apartado va sobrada.
Uno de los grandes de PS2
Con esta crítica, debería quedar claro que estamos hablando de uno de los mejores títulos que hayan visto la luz en la extensa vida de la bestia negra de Sony. Incluso hoy día, pleno año 2006, Vice City sigue barriendo a casi todas, por no decir todas, en el género o en el catálogo de PlayStation 2. Los ingredientes son eficientes, unos gráficos no demasiado lúcidos pero que tienen su encanto, un apartado sonoro de auténtico lujo y un sistema de juego que sirve como referente y en el que otros juegos están inspirados. De está mezcla el resultado es un título sin igual, que ofrece diversión allá por donde pasa y que difícilmente disgusta a los usuarios que tienen el placer de disfrutarlo. Eso sí, hay que decir que GTA Vice City es un juego dirigido a un público adulto, ya que las dosis de gore, violencia y demás contenido nocivo para la edad inadecuada como sexo, drogas o lenguaje es muy alta. Somos conscientes de que este redactor no es la persona más indicada para hacer esta afirmación, puesto que es un menor de edad, pero lo que os podemos asegurar es que lo suyo es una batalla perdida, y que poco arreglo tiene ya. Y sin nada más que decir finalizamos el tour por esta paradisíaca ciudad, desabróchense los cinturones de seguridad y vayan a comprar este videojuego a la tienda más cercana si es que todavía no lo tienen.
En Vice City el golf es un deporte de riesgo.
|
La violencia también cobra protagonismo en GTA Vice City, y en gran medida.
|
Entre otras acciones podemos conducir infinidad de vehículos.
|
Dudamos que a Tommy le importe mucho la misión en estos momentos...a nosotros tampoco.
|