
|
La primera parte no destacaba precisamente por su apartado gráfico, pero era resultón su estilo "cartoon rockero". En esta ocasión los escenarios y los personajes que aparecen han mejorado sensiblemente, tanto en modelado, como en animación o en los juegos de luces y efectos gráficos. El número de personajes ha subido, sorprendiendo uno de los desbloqueables, aunque da la sensación de que los movimientos se repiten entre unos personajes y otros. Normalmente mientras juguemos no nos vamos a fijar mucho en lo que ocurre al fondo, ya que vamos a estar más atentos a las notas que bajan a una velocidad endiablada, pero en nuestra visión periférica o en las pequeñas pausas vamos a poder fijarnos más en la riqueza de detalles que rodean a nuestro guitarrista, que siempre va a ser el protagonista de todas las miradas. Lo único que empaña un poco el apartado gráfico es el público que parece algo repetitivo ya que los saltos y movimientos están clonados de unos a otros sin dar un tiempo de diferencia para las animaciones entre unos y otros. Además sus movimientos normalmente no van al compás de la música. Algo relativamente fácil que le hubiera dado más realismo a los conciertos. Por lo demás, los menús son bastante claros y los tiempos de carga están decorados con imágenes de estilo moderno bastante "cool".
En cuanto al apartado sonoro, sin duda el más importante de todo el juego, da la talla de sobra, técnicamente hablando, ya que los temas han tenido que ser grabados por supuesto sin participación de los artistas originales, pero debidamente licenciados. La grabación ha tenido que hacerse por separado para luego posteriormente hacer sonar las guitarras si se pulsan correctamente las notas, o no reproducir su sonido y hacer un ruido extraño cuando se falla.
En ese sentido está muy conseguido y lo que se pretende, que es hacer creer al usuario que realmente está tocando una guitarra, se consigue de una manera bastante satisfactoria. Está claro que tocar una guitarra real es bastante más complejo que jugar a Guitar Hero, pero mientras que una guitarra se tarda años en dominarla para tocar temas de un buen nivel, con Guitar Hero en un mes o dos vamos a poder tocar los temas más difíciles satisfactoriamente.
Aunque de primeras pueda parecer que Guitar Hero es un juego orientado a "heavies", lo cierto es que a cualquiera que lo pruebe le va a gustar como juego. Puede que algunos temas no le gusten, pero el tocarlos es otra historia, ya que ciertos temas que escuchados no tienen gracia, a la hora de seguir la secuencia que hay en el juego, pueden hacerse muy divertidos. Por supuesto, si eres un aficionado a este tipo de música y conoces estos temas y te gustan, vas a disfrutar como un enano, y su compra es altamente recomendada, aunque eso sí, hay que ahorrar porque en el momento de escribir estas líneas el precio del juego es desorbitado. Ojalá en un futuro el precio baje y se haga asequible para la mayoría de usuarios de PS2, así todos tendrán la oportunidad de disfrutar de tan excelente título de habilidad y ritmo.
PÁSALO >>
Compartir
|

|