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Halo 2
Un anillo para aniquilarlos a todos
¿El anillo único? Va a ser que no
El día que Bungie pensó en Halo por primera vez nunca hubiera imaginado en la repercusión que tendría su título. La primera parte no sólo se convirtió en el juego bandera de la consola de Microsoft, sino que además se hizo con el pódium de ventas de la misma. Las aventuras del Jefe Maestro en contra de El Pacto, una especie de asociación de alienígenas con ideas religiosas y muy fanáticas, nos emplazaban a luchar por toda clase de parajes (playas, llanuras, montañas heladas...) en un cócktel de acción, vehículos y estrategia bélica como nunca antes se había soñado. Halo, un extraño "planeta" con forma de anillo, enfermízamente idolatrado por El Pacto, era el causante de toda la disputa, si bien los aliens arrastraban anterior odio en contra de los humanos al tomarlos como herejes de su religión.
Después de batallar por toda la superficie del anillo, encontrarse con una amarga, muy amarga, sorpresa y lograr salir con vida justo en el momento en el que la nave Pillar of Autum se autodestruía para acabar con Halo, el Jefe Maestro soltaba una frase final algo escueta pero que dejaba muy claro que habría una secuela. Tras muchas vueltas, retrasos, páginas web sospechosas (ilovebees.com) y un silencio absolutamente brutal por parte de Bungie y Microsoft por fin tenemos entre nosotros la segunda parte.
Gráficos de otra era
El mayor exponente gráfico de Xbox es, sin duda alguna, Chronicles of Riddick. El virtuosismo visual que demuestra fotograma a fotograma es enorme, sorprendente y a día de hoy parece insuperable (hablo únicamente de consolas, por supuesto). Sin embargo Riddick se mueve estrictamente en interiores, limitando todo su potencia al realismo que su motor de luces y sombras es capaz de otorgarle. Halo 2 es exactamente su complementario. Su motor de iluminación no es ni de lejos tan depurado ni preciso como el del juego protagonizado por Vin Diesel, sus modelados no tienen tampoco tantos polígonos y ni mucho menos destila el mismo realismo (ni lo pretende). Sin embargo, la inmensidad de los escenarios por los que se mueve nuestro querido y carismático Spartan es atroz y la cantidad de tropas y vehículos que batallan al mismo tiempo es muy alta. A eso hay que añadirle la gestión de una IA impecable y de una cantidad ingente de efectos gráficos de gran calidad. Efectos como el bump-mapping, que aplicado sobre las ya de por si excelentes texturas, dota al conjunto de un aspecto formidable. Por otro lado, la recreación del agua es preciosista y, si bien se han visto mejores ejemplos (Fable), el resultado obtenido es poco menos que magnífico. Ver escenarios como el del gran lago dejará boquiabierto a más de uno, ya no sólo por su amplitud y belleza, sino también por su grandeza, parece una postal. Además, el motor gráfico ha sido muy bien optimizado, por lo que ya no encontraremos apenas ralentizaciones.
Pero no todo podía ser perfecto en los campos del Señor y ésta no iba a ser la excepción. Si en Fable penalizamos su bajo framerate y en Riddick su baja resolución, en Halo 2 debemos hablar de la carga de texturas, y es que en los primeros planos (algo típico de las escenas pregrabadas) hay un pequeño retardo en la carga, obteniéndose de esa manera primero el modelo poligonal y un segundo más tarde la textura. No sé en qué estarían pensando en Bungie para no arreglar un bug tan obvio, sobre todo cuando el bug se ve mayoritariamente en las cinemáticas.
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