Respetando las pautas
Stephen Rippy ha sido el encargado en poner música a este
Halo Wars. Tras su gran trabajo como compositor en la saga
Age of Empires, Rippy apostó por inspirarse en las partituras de la icónica obra musical escrita por Martin O´Donell y Michael Salvatori, las cuales escuchó durante días en su estudio con la música como único comensal. El compositor no ha rescatado gran cantidad de temas de la trilogía basada en las aventuras del Jefe Maestro, sino que desde un principio ha apostado porque
Halo Wars goce de personalidad propia. Tras escuchar la banda sonora con mimo, se puede apreciar claramente cómo los coros y el piano son los principales protagonistas dentro de un registro de gran nivel. Si pese a lo comentado sigues siendo escéptico en cuanto a su trabajo, o por el contrario el tono de tu móvil le acompaña una cadencia halófila, disfruta de la primera canción de esta magnífica banda sonora, de nombre
Spirit of Fire, que acompaña al menú principal del juego.
Los efectos de sonido se reducen a una orgía audible en la que predominan el audio de los láseres, las explosiones de los vehículos, el de motores o aerodeslizadores, incluso alaridos de los soldados cuando perecen en combate. Todo se acompaña de las voces del doblaje original del juego con textos en castellano, lo que creemos que es un verdadero acierto.
El apartado técnico de
Halo Wars sigue los parámetros de su hermano mayor. Decir si son buenos o malos gráficos depende del gusto de cada uno. Lo que si es cierto es que no se ha intentado explotar el potencial gráfico para buscar un hiperrealismo en pantalla, sino que se optado por mantener los diseños y la paleta colores viva que provocan que la máquina de Microsoft sea capaz de mover ingentes cantidades de unidades sin que ésta se resienta. Pese a que el límite de población del ejército está limitada a 30 unidades (ampliable mediante mejoras), los combates son la mar de vistosos gracias a la cantidad de efectos visuales que estas desprenden en cada ataque: colisiones, explosiones de todo tipo, haces de luz, vehículos perdiendo su armazón al contactar con munición enemiga, estelas que permanecen en el aire durante segundos después de la acrobacia disuasoria de un banshee e incluso algún soldado volando varios metros tras recibir el impacto de una granada de plasma. Sobresaliente a nuestro modo de ver.
Los escenarios se resumen a extensiones de terreno de tamaño medio que podemos recorrer rápidamente. Sin embargo, la escenografía no cuenta solo con grandes explanadas, sino que podemos observar multitud de desniveles cuidando todo tipo de pormenores, así como gran variedad atmosférica en la ambientación de cada una de las misiones o escenarios tanto cerrados como a campo abierto. El título de Ensemble recrea fielmente cada una de las animaciones de las distintas unidades, por lo que por ejemplo los vehículos de exploración M12 LRV (Warthogs) de las fuerzas de la UNSC, los futuros "Hummer", de rapidez y maniobrabilidad indiscutibles, sobreviran incesantemente pese a su transmisión 4x4 debido a la necesidad de hacer uso del freno de mano a la hora de enderezar a este monstruo del asfalto en cada curva. Esta anécdota es tan sólo una de tantas que se pueden apreciar a la hora de controlar las distintas unidades en
Halo Wars. Fidelidad ante todo.
No estamos ante un nuevo
Age of Kings, pero sí ante el título de estrategia más completo y jugable de Xbox 360, lo que es mucho decir teniendo en cuenta el listón marcado por
EndWar o
Command &Conquer: Red Alert 3, dos títulos de notable fachada. Todo jugador quedará prendado del control de la nueva obra de Ensemble, quizás esta vez nadie acabe echando de menos a la dupla teclado-ratón. Ahora, reúne a Keiichi - 047 y su escuadrón Omega SPARTAN-II equipados con la armadura MJOLNIR Mark IV y grita conmigo:
This is SPARTAN Group Omega. If They want war, We'll give 'em war!