Análisis
A la caza de la rubia
Capcom retoma la idea original de Clock Tower 3 para presentarnos Haunting Ground, una aventura donde una jovencita y su fiel perro se verán acosados por dementes en un castillo
Por Kike López Fernández
| Publicado el día 04/12/2006 00:33
Como veis, hasta aquí hay bastantes similitudes con Clock Tower 3. Pero Haunting Ground presenta su mayor novedad (y a la vez su mayor defecto) con Hewie, nuestro perro que nos ayuda en esta aventura. Gracias a Hewie, podemos hacer cosas que Fiona por ella misma no puede hacer como buscar objetos ocultos por el suelo (que Hewie detecta por el olfato) o atacar a nuestros acosadores (lo mismo se lanza al cuello del enemigo, como que se agarra de sus brazos y piernas de un bocado). Todo esto lo podemos hacer con el stick analógico derecho, con el que damos órdenes a nuestro Hewie (cada dirección del stick es una orden diferente). Podemos ordenar a Hewie que ataque, que busque por el escenario, que nos vaya siguiendo, que se siente, darle mimos si se porta bien e incluso podemos regañarle si creemos que se lo merece. Esto puede sonar interesante y muy divertido, pero esta es una de las cosas que hace que el juego pierda puntos de diversión. Capcom ha introducido en el juego una especie de "estatus" para adiestrar al perro, y tenemos que ir educándolo para que sea un fiel ayudante. Y es que tenemos que estar pendientes en todo momento de llevarnos bien con el perro, regañándole o felicitándole según haga las cosas bien o mal, asegurándonos de estar lo más compenetrados posibles con nuestro perro. Acabarémos hasta el gorro de escuchar a Fiona decirle a Hewie "Good boy" dándole un trozo de carne seca porque se ha portado bien, o regañándole diciendole "No" negando con el dedo mientras el pobre perro agacha las orejas. Y es que tenemos que educarle, porque si no lo hacemos, tenemos un perro que no nos hará ningún caso a cualquier orden que le demos, con lo cual la cooperación entre personajes se verá eliminada (y eso que es fundamental llevarse bien con el perrito). Es un sistema original en los survival horror, pero interrumpe demasiado el ritmo del juego, el cual ya se ve interrumpido de por sí cada dos por tres cuando alguno de los acosadores nos empieza a perseguir. Es buena idea lo del perro, pero tenían que haberlo hecho menos exigente. Por cierto, que al perro también le podemos dar patadas, pero cuidado, porque Hewie también puede morir. Así que no os paséis. ¡Es sólo un perro! Y es nuestro amigo.
Otro punto que puede ser negativo es el hecho de que nuestros enemigos (los dementes que nos persiguen sin descanso) son invencibles (sólo podremos derrotarles en los combates finales). Hay veces que estamos intentando resolver un puzzle, y de pronto se presenta alguno de estos locos y empiezan a perseguirnos. Por tanto, nos vemos obligados a dejar el puzzle y buscar un escondite hasta que pase el peligro. Al principio puede desesperar el hecho de correr y correr, y por más que nos escondamos, nuestro perseguidor siempre nos encuentra. Cuando le cogamos el truco podemos dar el esquinazo y despistar a nuestro perseguidor, pero igualmente llega a ser muy molesto, cuando estámos a punto de terminar un puzzle o estámos pensando en como resolverlo, que venga de repente algun enemigo y tengamos que ponernos a correr.
Aparte de estos enemigos que nos persiguen sin descanso, hay otros seres llamados Luminiscentes. Estas cosillas son unas bolas de luz que van flotando por el aire y si ven a Fiona, empiezan a perseguirla. Conviene que un Luminiscente no nos golpee, porque si lo hace Fiona grita y nuestro acosador nos escuchará, por lo que al poco lo tendremos otra vez persiguiéndonos. Afortunadamente es relativamente fácil apartarse de los Luminiscentes, ya que no pueden atravesar puertas, ni tampoco abrirlas. Así que basta con meternos en algún pasillo, cerrar la puerta y el Luminiscente no nos volverá a molestar. Y luego están los puzzles, que son entre facilones y absurdos. Después de tantos Resident Evil, Dino Crisis u Onimusha, parece que a los chicos de Capcom se les estén acabando las ideas a la hora de hacer puzzles.
Fiona dispone de muchos ítems que le ayudan a mantener a raya, en la medida de lo posible, a sus enemigos. A lo largo del juego podemos ir recogiendo unos medallones de varios tipos que los podemos usar en unas habitaciones preparadas para fabricar otros objetos (hay varias por toda la mansión). Así pues tenemos varias medicinas que recuperan la energía de Fiona, así como calmar su estado de pánico, varios tipos de comida para Hewie (carne seca, pastillas de vitaminas, etc.). También podemos fabricar distintos tipos de accesorios que nos aportan mejoras como pendientes que reducen la posibilidad de entrar en estado de pánico, reducir nuestro cansancio, evitar que los luminiscentes nos detecten, etc. Podemos fabricar botas para hacer más daño o para hacer menos ruido al caminar. En estas habitaciones podemos perder un montón de tiempo si tenemos suficientes medallones fabricando objetos. Hay una gran variedad. No dudéis en usar todos los medallones que podáis.
Momento íntimo de Fiona
|
Este es uno de los puzzles más absurdos del juego
|
¿De quien es esa mano? Nosotros preferimos no tocarla...
|
Hewie puede atacar a los enemigos, pero no matarlos
|