Análisis
Donde fueres haz lo que vieres
El Summer Arcade recibe su ración de plomo y coberturas.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 17/08/2012 10:22
En cuanto a la mecánica de juego, la gran novedad son las mochilas propulsoras, pero no funcionan como en un principio cabría esperar. Desde detrás de nuestra cobertura podremos ver las opciones de movimiento que disponemos y con solo pulsar la "A" saldremos disparados en esa dirección hacia el nuevo parapeto. En el camino podemos acelerar el ritmo o desviarnos hacia otra cobertura en pleno vuelo pero el camino siempre estará guiado desde el punto de partida hacia el de destino. Esto provoca que estemos continuamente cubiertos, que solo nos mostremos para disparar o para saltar de una protección a otra, algo que en las primeras partidas resulta extraño al no movernos de la forma convencional, solo de izquierda a derecha cuando estemos cubiertos o al saltar por encima para protegernos desde el otro lado.
Los tiroteos no guardan mucha complicación y deberemos disparar a ciegas cuando el enemigo esté a nuestra lado y apuntar con el gatillo izquierdo (nuestro personaje se levantará del escondite para encañonar) en las distancias largas. Mejoras, nuevas armas y habilidades nos esperan al subir de nivel. Como el juego solo permite el enfrentamiento de dos grupos de tres jugadores, se ha incluído un sistema de rachas de lo más curioso. A la primera baja que causemos se nos permitirá contar con una torreta de apoyo que dispará a nuestro enemigos, a las tres bajas aparecerá un "guerrero" volador que nos acompañará mientras causamos estragos entre los rivales y a las cinco víctimas consecutivas saldrá una especie de ninja volador con una espada que se tirará directamente contra el otro bando. Todos estos complementos compensan el bajo número de jugadores simultáneos, restricción incluída para que las partidas resulten divertidas con pocos jugadores y puedan llenarse las salas en un santiamén.
Conclusiones
Con los mismo mimbres, los chicos de 5TH Cell han conseguido hace algo nuevo y refrescante. Se trata del mismo tipo de juego de siempre, pero en esta ocasión el giro de tuerca consigue diferenciarlo del resto de ofertas que hay en el mercado. El gran problema que encontramos es que la gran competencia que hay puede provocar que dentro de unas semanas falten jugadores para mantener viva la lucha entre paladines y variantes. A los titanes del género se le suman cada vez más propuestas que impiden que cada nuevo juego tenga su propia cuota de mercado. Y eso que dentro de unas semanas llegará Counter Strike, un viejo conocido del género a imponer su veterana disciplina. La oferta no supera a la demanda, directamente la engulle.