Análisis
Escalando a ritmo de martillo
Hace más de veinte años que Popo y Nana empezaron a escalar montañas, pero aún siguen en forma.
Por Javier Ojeda Pérez
| Publicado el día 24/07/2007 17:14
Llegado el momento, cuando hayamos conseguido superar los ocho estamentos de los que consta cada montaña, llegamos a la fase de bonus. En ésta, trataremos de recoger el mayor número de frutas posibles y de subir a la cima en 40 segundos. Éstas se hayan diseminadas por un número variable de plataformas que usamos para terminar de subir a la cima. En la cima encontraremos un Pterodáctilo que estará merodeando, y saltando debemos agarrarnos a él para completar el bonus. Ni que decir tiene que si durante el tiempo que dure esta fase caemos al vacío no perderemos vida alguna, simplemente perderemos la posibilidad de conseguir más puntos.
Al final de esta fase de bonus se procede al recuento de puntos. Cada ladrillo que eliminemos otorga diez puntos, cada bola de hielo (con la que los Yetis reponen ladrillos) nos da 400 puntos, cada pájaro que eliminemos nos da una recompensa de 800 puntos y finalmente, cada fruta conseguida en el bonus, nos da un número variable de puntos según la que sea, por ejemplo, la berenjena nos otorga 300 puntos mientras que la zanahoria otorga 500.
Apartado Técnico
Gráficamente el título no muestra ningún tipo de alardes. Ni en las animaciones de los protagonistas y enemigos ni en los escenarios. Se puede ver perfectamente que es un título de la primera hornada de la consola. Aún así, cumplen perfectamente su función y, aunque mejorables, no se les puede poner ningún tipo de pega. Sobre todo teniendo en cuenta su fecha de salida.
En cuanto al apartado sonoro, sigue la misma estela que el gráfico. Melodías correctas y efectos que cumplen, sin más. No nos quedará en la cabeza ni siquiera la melodía principal para tararearla. En ningún momento sorprenden, pero al igual que los gráficos cumplen con su función.
Multijugador y conclusión final
Para terminar, hay que indicar que el juego consta de un modo multijugador simultáneo. Nuestro objetivo es conseguir superar la montaña antes que nuestro compañero, el primero que llegue a la fase de bonus de la cima gana. El desarrollo de las fases multijugador es frenético, ya que hay que tener cuidado de no quedar atrás respecto a nuestro rival, aparte de por ganar la fase, porque si nuestro rival va avanzando estamentos dejándonos atrás, la pantalla subirá y nosotros al quedar abajo, perderemos una vida. El multijugador es todo un acierto y se convierte en una opción buenísima a la hora de jugar, tanto o más que el juego para un sólo jugador.
Finalmente, podemos concluir, que aunque Ice Climber queda lejos del podio de las plataformas de NES (algo que es bastante difícil, ya que la competencia es demasiado buena), el juego es una buena opción a la hora de jugar. Tiene la ventaja de un gran multijugador y, además, de ser lo suficientemente divertido como para mantenerte pegado a la consola jugando solo, buscando la mejor manera de escalar las 32 montañas. Todo un clásico.
Nuestro objetivo final
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Las focas de la versión original japonesa fueron sustituidas por Yetis en la americana
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La dificultad va creciendo conforme avanzamos
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Cumpliendo su cometido pero sin nada realmente destacable. Sprites bien definidos.
74
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Sonido
Música y sonidos que cumplen pero pueden pasar desapercibidos.
68
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Jugabilidad
Al principio es algo dura, pero cuando te haces al control, todo va como la seda.
80
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Diversión
No pararás hasta completar las 32 montañas, y luego, tienes el genial multijugador.
87
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Alternativas
En el género de plataformas, quizás el juego más parecido sea Kid Icarus, por su avance vertical.
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Originalidad en el planteamiento. Adictivo como pocos. Multijugador de calidad.
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Gráficos y sonido algo desfasados.
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Nota final
Uno de los primeros juegos de la consola y que a día de hoy sigue teniendo sabor de clásico. Imprescindible para los amantes del género.
81
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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