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La duración del título es adecuada. No es el RPG más largo que se ha visto en Super Nintendo, pero cuando uno se lo acaba se queda con una buena sensación. Al fin y al cabo, hay un buen número de ciudades y de mazmorras. Cuenta con una búsqueda secundaria bastante completa, la de las joyas rojas. Si conseguimos las 50 que hay repartidas por todo el mundo, llegaremos a la zona que tiene la batalla más complicada del juego. Como añadido merece la pena.
El control no da ningún tipo de problema, tanto para las acciones básicas (atacar, correr, atraer objetos con la telequinesia) como para las habilidades propias de cada personaje. El lugar en el que hay que utilizar cada una es bastante obvio, difícilmente uno se pasa un buen rato dando vueltas sin saber qué hacer.
Técnicamente, Illusion of Time destaca por su cuidada ambientación. Recorrer las ruinas es toda una experiencia en la que se percibe hasta algún efecto gráfico curioso, como el del agua. El acantilado Larai, la llanura de Nazca y el Jardín del Cielo, el continente perdido de Mu, Angkor Wat, la pirámide de Egipto, la Gran Muralla China... todas están muy bien recreadas. Las ciudades no se quedan atrás, nos pasearemos por la ciudad mercantil de Euro, un pueblo indígena, Freejia y hasta una colonia subterránea en la que sólo viven ángeles. Si uno se fija en el mapa comprobará que el mundo de Illusion of Time es una especie de Pangea con localizaciones inspiradas en muchas de las culturas que se han visto a lo largo de la historia. La transición de un punto a otro mediante el mapamundi resulta bastante torpe y poco vistosa, pero desde luego no se trata de un error relevante. Simplemente se podría haber hecho más ágil.
Los personajes controlables lucen francamente bien. Está formados por un buen número de sprites de gran tamaño que hacen que se muevan de mil formas diferentes. Las animaciones de los ataques especiales de cada uno merecen una mención especial y resultan hasta espectaculares. Lástima que no se pueda decir lo mismo de los personajes secundarios, que se encuentran muchos puntos por debajo en cuanto a calidad. Se repiten con demasiada frecuencia y se mueven de forma ortopédica. Por suerte, los enemigos sí que gozan de un buen nivel de detalle y son representativos, por no hablar de los jefes, que ocupan una buena parte de la pantalla.
La banda sonora también es de categoría. La selección de los temas contribuye a que el juego sea más inmersivo si cabe, porque todos ambientan a la perfección y algunos hasta se recuerdan, como los que suenan en las mazmorras y el de los créditos del final. Se han cuidado todos los detalles aparte de una banda sonora memorable: el sonido de la flauta de Will, los efectos de los golpes y el ruido de cada enemigo.
En definitiva, Illusion of Time es uno de esos juegos que en su momento marcan al jugador y uno de los RPGs más recomendables de Super Nintendo, que es mucho decir. Sin embargo, ha envejecido bien y hoy en día se puede seguir disfrutando de esta joya de Enix sin problemas. Puede que sea un poco fácil, pero la historia, la ambientación y los personajes hacen que sea una aventura inolvidable y un clásico por derecho propio. Imprescindible junto a Terranigma, la soberbia continuación.
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