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Incredible Crisis
Un día de locos para toda la familia
Comienza el día para la familia Tanamatsuri, reunidos alrededor de la mesa, los cinco miembros de la familia comen el estupendo desayuno que les ha preparado la abuela Hatsu, cuando por una simple frase todo cambia: "Hoy es mi cumpleaños, espero que no lo hayáis olvidado". Con esta simple frase, la abuela Hatsu acaba de cambiar el destino de toda la familia para ese día, ya que todos intentarán llegar a tiempo a casa para la celebrar el aniversario de la abuelita, incluido Peso, la mascota familiar.
Tras esta pequeña introducción se esconde uno de los títulos más absurdos de la ya extinta PSOne, Incredible Crisis era una adaptación de una recreativa en la que debíamos ir superando diferentes mini juegos para poder llegar a casa para celebrar el cumpleaños de la abuela. Decimos absurdo porque realmente la historia que se desarrolla durante el juego no tiene ni pies ni cabeza. Esto no quiere decir que sea malo, ni todo lo contrario, de hecho para el tipo de juego que es este, se agradece que no tenga un trasfondo propio de una película de David Lynch.
Tras ver la divertida introducción del juego, comenzará el auténtico día de locos para toda la familia. El primer miembro de los Tanamatsuri que controlamos es Taneo, cabeza de familia y escrupuloso oficinista. Al finalizar su jornada laboral y justo cuando está a punto de salir de la oficina, una misteriosa mujer de rojo le hace bailar junto al resto de compañeros para así poder aliviar tensiones. Pero esto no es más que una trampa para evitar que Taneo llegue puntual a su cita con su madre. Durante el primer y segundo capítulo, este peculiar padre de familia, bailará, será perseguido por una bola del mundo gigante, se verá acosado por la misteriosa mujer de rojo y tendrá que achicar agua de un bote si quiere llegar a tiempo de evitar que los cazas de la marina japonesa destruyen una nave nodriza extraterrestre y poder llegar así a tiempo para coger el metro.
Todas estas situaciones son diferentes mini juegos que deberemos ir superando para así acceder a los siguientes capítulos protagonizados por el resto de la familia. Estos mini juegos son de mecánica muy variada. Desde el típico machacha botones, pasando por un test de verdadero o falso, o un juego al más puro estilo Dance Dance Revolution.
El siguiente miembro que pasamos a controlar es la esposa de Taneo, Etsuko, esta madre y ejemplar ama de casa, también demuestra que es capaz de de resolver las situaciones más difíciles que se le pongan por delante, sobre todo cuando va al banco y este está siendo atracado por ladrones con caretas de lobos. Etsuko demostrará sus dotes de infiltración, aunque no puede evitar que la descubran y sea ella la que tenga que robar la hucha en forma de cerdo dorado, evitando que salte la alarma poniendo una bolsa que pesa lo mismo que la hucha.
Tras recuperarla, el líder de los atracadores se descubre, es la mujer de rojo que intenta evitar que otro miembro de la familia llegue a tiempo a casa. Aunque tras huir de ellos, deslizarse por la nieve en una tabla de Snow, pilotar un caza de combate y destruir a un oso de peluche gigante (lo normal en la vida de una ama de casa), Etsuko llega sana y salva a casa.
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