Análisis
Recuperando el terreno perdido
Bond vuelve tras unos años de ausencia en mejor forma que nunca.
Por Vaulan Ignis
| Publicado el día 12/11/2008 07:06
Como ya hemos comentado en la anterior página, James Bond: Quantum of Solace tiene el motor gráfico del colosal Call of Duty 4. Y se nota. Pese a que no han conseguido sacarle todo el partido que se podría esperar, cuenta con buena parte de los elementos que hicieron grande al título de Infinity Ward. Para empezar, jugablemente es prácticamente idéntico pues ambos son shooters en primera persona. Eso sí, a la hora de cubrirnos veremos el modelado de Daniel Craig, por lo que pasaremos a la tercera persona. Esto ocurre en otros momentos, como cuando tenemos que mantener el equilibrio al pasar por bordes estrechos o cuando pasemos por cornisas.
Pero lo malo es que estos momentos que mencionamos son bastante escasos. Esto quiere decir que en la mayoría de niveles la cosa consistirá en disparar como locos. En Call of Duty 4 sí existía cierta variedad en lo que se refiere a fases; aquí brilla por su ausencia. Así, echamos en falta las persecuciones que sí aparecían en otros títulos inspirados en el universo Bond y, por supuesto, faltan gadgets, aunque esto no se le puede achacar a Treyarch, sus desarrolladores, sino más bien a los creadores de los filmes. Con todo, y como hemos comentado antes, hay momentos francamente brillantes, como la fase del tren, el momento en el que nos envenenan en el hotel de Montenegro o la de los balnearios.
Hay que decir que no todo será acción alocada (aunque sí la mayor parte del juego). También tendremos algo de infiltración. No en vano, hay ciertos niveles que serán muy difíciles de completar si no los afrontamos con cierto sigilo. De hecho, en la mayoría de casos, en nosotros recaerá la decisión de tomar una opción u otra. Ambas están bastante bien resueltas.
Además de los evidentes parecidos con Call of Duty 4, los programadores de Quantum of Solace han sabido observar más allá y coger lo mejor de otros juegos. Es el caso, por ejemplo, de Stranglehold. No os asustéis, Daniel Craig ahora no es Chow Wun Fat y no empezará a realizar movimientos que van en contra de la ley de la gravedad. Pero casi. Lo que han tomado del juego de Midway y Tiger Hill Entertainment es la posibilidad de interactuar con los escenarios. Aunque no se hará de manera tan evidente como en el citado título, esta posibilidad sí dará momentos estelares. En Siena, por citar un ejemplo, tendremos que perseguir a un enemigo. En un momento del capítulo, nos encontraremos por los tejados de la ciudad y veremos a lo lejos un campanario. Pues bien, podremos disparar contra la gigantesca campana, causando un revuelo entre nuestros adversarios y una verdadera masacre.
En lo que se refiere a los puzzles, no podemos ser más críticos. La mayoría de ellos consistirá en abrir unas puertas apretando una combinación de botones determinada. No tienen ninguna gracia y no es que sean precisamente originales. Sabemos que en un juego de acción no tienen demasiada importancia, pero habiendo tomado la decisión de incluirlos creemos que se les podría haber sacado bastante más provecho. Además, los jefes finales tendrán una mecánica distinta, calcada a los Quick Time Events que tan de moda están desde hace años.
En lo que se refiere al control, tenemos que decir que funciona bastante bien. Ni siquiera hay una fase previa como en Call of Duty 4 para configurarlo. Sin embargo, sí hemos observado que cuesta acostumbrarse bastante a la acción de cubrirse y no está todo lo bien resuelta que se inspiraría. Por lo demás, sólo decir que son bastante intuitivos y que no hará falta ser un experto en el género para habituarse a ellos.