Análisis
Una breve lección de historia
El primer juego de la historia de Rare, rediseñado desde cero en un adictivo juego que mezcla lo retro con lo moderno.
Por Juan Palma
| Publicado el día 30/03/2007 21:43
Y hablando de enemigos, habrá que tener cuidado con ellos. Porque al empezar cada nivel veremos una cantidad de enemigos "manejable" y que no deberían ser un grave problema mientras nosotros vamos a lo nuestro. Pero eso empieza a cambiar a los pocos minutos, conforme pasa el tiempo, la cantidad de enemigos se multiplica, y si no nos damos prisa podemos encontrarnos con la pantalla llena de más de 100 enemigos (no es una exageración), haciendo totalmente inviable la posibilidad de enfrentarse a ellos. Un EMP puede aliviar esa situación, pero en unos segundos la pantalla se volverá a llenar. Por tanto, si bien no existe un crono que nos limite el tiempo que podemos estar en un nivel, sí que tendremos que darnos prisa para evitar tan complicada situación, que hace que el límite de oxígeno de nuestro protagonista sea casi anecdótico, ya que se rellena con cada depósito de combustible que llevemos a la nave y su duración es mayor que nuestra esperanza de vida ante las hordas alienígenas. Nos os dejéis engañar por su aspecto, la dificultad de Jetpac Refuelled es muy elevada ya incluso desde las primeras fases. Imaginad lo que debe ser llegar a la fase 128, una tarea nada sencilla, aunque se pueda iniciar la partida desde la última fase en la que había que montar un cohete, pero con la puntuación a cero. Por eso el verdadero logro es avanzar el mayor número de fases posible en una misma partida, ya que las mejores puntuaciones se enviarán a un ránking online.
Jetpac Refuelled viene también con un interesante modo multijugador que es de los mejores que se pueden ver dentro del catálogo de Xbox Live Arcade, aunque sólo a dos jugadores máximo. Existen las típicas opciones de partida de jugador y partida igualada, que son el estándar de Xbox Live, pero lo importante es que estas partidas consisten en competir con el otro jugador por conseguir más puntos, compartiendo un mismo escenario. Aquí tenemos vidas ilimitadas, y se juega por tiempo, que podemos elegir entre 5, 10, 15 ó 20 minutos de oxígeno. Cada jugador tiene su propia base sobre la cual debe montar su propio cohete, y luego reabastecerlo. Lo interesante es que los dos jugadores comparten los mismos ítems y deben pelearse por ellos, especialmente por los depósitos de combustible. Si un jugador que transporta un objeto es eliminado, éste cae y podrá ser recogido por el otro. También es posible robar depósitos disparando varias veces sobre ellos o usando un EMP, así que ya os podéis imaginar como han de ser los piques. Cuando se agote el oxígeno, el vencedor será quien más puntos haya conseguido, los cuales se consiguen llevando combustible a la nave, y no matando enemigos. Las mejores puntuaciones del modo multijugador también irán a parar al ránking online.
Un aspecto positivo del multijugador es que si un jugador abandona antes de terminar la partida, cosa que tristemente sucede a menudo en las partidas online, el otro jugador puede continuar mientras le quede oxígeno, sin tener a nadie con quien competir y anotándose así una victoria.
El último modo de Jetpac Refuelled es el modo retro, que no es ni más ni menos que el Jetpac original de Spectrum, tal como fue programado entonces, emulado en nuestra Xbox 360. El juego original conserva sus mismos 16 niveles y su también elevada dificultad, ya que a pesar de aquí la cantidad de enemigos que puede haber en pantalla está bastante limitada, no tendremos mejoras para el láser ni los EMP, y tampoco existen los puntos de guardado. La única novedad respecto al juego original es que la mejor puntuación obtenida se enviará a otro ránking online.
Para hablar de los gráficos, hemos de volver a recordar que es un juego hecho desde cero, y que por tanto aquí no nos encontraremos el acabado original con sprites mejorados como es habitual en los juegos clásicos convertidos a Xbox Live Arcade, sino que un aspecto visual a la altura de la circunstancias y por supuesto en alta definición. Evidentemente, y dado el estilo del juego, no estamos ante algo que ponga al límite las capacidades gráficas de Xbox 360, pero si ante un juego muy atractivo a la vista y con buenos efectos visuales, todo a pantalla completa.