El juego cuenta con escenarios muy coloristas y brillantes construidos con imágenes de fondo fijas colocadas a varias capas, otorgando una buena sensación de profundidad pero al mismo tiempo sin alejarse de un look 2D con estilo
cell shading. Nuestro hombre del espacio, los enemigos, y los ítems están hechos en 3D, con animaciones muy suaves haciendo que el que juego tenga un aspecto muy fluido incluso cuando hay un peligroso
overbooking de bichos espaciales en la pantalla. Pero lo mejor de todo son los efectos visuales, a la altura incluso de juegos más grandes. La suavidad de la imagen se ve complementada con un zoom automático que se aleja de la pantalla conforme nos alejamos del suelo, ampliando nuestra panorámica de visión. Los enemigos desaparecen de la pantalla con brillantes efectos de luz y partículas, el uso del EMP provoca un efecto de distorsión ciertamente espectacular, y la faena queda rematada con la iluminación multicolor de los láseres. Ved el
vídeo, y juzgad vosotros mismos, es todo un ejemplo de cómo lograr un juego visualmente bonito y empaquetarlo todo en un archivo de sólo 22 megas.
Durante el juego sólo escucharemos una
melodía sintetizada, simpaticona y repetitiva que nos muestra el lado más retro de Jetpac Refuelled, y que en consecuencia le queda como un guante. Hay otro par de melodías más del mismo corte para los menús y para la pantalla de récords. Los efectos de sonido suenan más modernos, aunque por el desarrollo del juego no hay demasiada variedad, tan sólo explosiones y rayos, lo que cabe esperar.
El modo retro, como es lógico, no cuenta con las excelencias visuales ni sonoras del modo Refuelled. Tampoco aprovecha la pantalla completa, como suele suceder con la mayoría de los juegos clásicos convertidos para verse en la alta definición que ofrece Xbox 360. El juego lo veremos colocado dentro de un marco adornado con motivos y artworks de otros juegos de Rare, que ya han puesto en marcha la maquinaría de la rumorología, intentando adivinar cuál puede ser el próximo título que anuncie la compañía británica. En cuanto al sonido, el modo retro carece de melodía alguna, y sólo cuenta con algunos pitidos y pequeños efectos, que era todo lo que Spectrum podía hacer.
Conclusiones
Actualmente suele decirse que lo retro está de moda, al menos en lo que a videojuegos respecta, e ideas como Xbox Live Arcade, con su incuestionable éxito, dan fe de ello. Pero Jetpac Refuelled no es sólo un juego que aprovecha este tirón, ni tampoco es un juego que pretenda seducir con decenas de opciones. Es un juego moderno, visualmente atractivo, pero al mismo tiempo desprende por todos lados su fuerte componente retro, importado desde el que fuera el primer juego de la historia de Rare. Un título con un concepto muy sencillo que resulta ser adictivo y duradero.
Además su precio es irrisorio, 400 Microsoft Points, que traducido a dinero son 4,80 euros, cuando esta clase de juegos normalmente cuestan 800 MP. Y con 128 niveles de pura diversión por delante, no hay que ser un lince para darse cuenta de lo productiva que resulta esta compra. No tenéis excusa.