Los Guerreros Elementales, como su propio nombre dicen, son elementales, esto es, que cada uno de ellos representa un elemento, como puede ser fuego, piedra o agua, con sus consecuentes afinidades y debilidades. Por ejemplo, Mala Hierba, que es uno de los guerreros más conocidos, es una planta boxeadora ideal para repartir estopa entre los trols. Escombros es un curioso guerrero formado por un montón de piedras que puede lanzar y recuperar. Oceano es un ser acuático cuya habilidad es la de poder moverse libremente por el agua y lanzar chorros con los que atacar y hacer girar ciertos mecanismos. Gran Ruina pasa la mayor parte del tiempo convertido en bola, pudiendo así atacar a los enemigos, destruir cosas y saltar rampas.
El desarrollo del juego nos lleva a recuperar cada uno de los diez Guerreros Elementales antes de poder acabar con Thorn. Por esta razón, el juego puede pecar de cierta linealidad, ya que la única forma de avanzar es recuperar al guerrero que sirva para poder ir a por el siguiente, si bien hay libertad de movimientos y posibilidad de hacer pequeñas misiones secundarias para ayudar a otros personajes.
A lo largo del juego existen unos seres que se hacen llamar Trols de las Sombras, que son quienes tienen los Duendes Elementales (versiones "baby" de los guerreros). Lógicamente, hay que vencerles, sin posibilidad de usar a ningún guerrero, únicamente pudiendo capturar almas errantes (aturdiéndolas previamente) y lanzándolas contra el Trol de la Sombra. Cuando Kameo asimile al Duende Elemental, éste desplegará su poder convirtiéndose en su correspondiente Guerrero Elemental, cuyas habilidades pueden empezar a utilizarse ya mismo.
Las habilidades de los Guerreros Elementales se pueden ampliar, o bien mejorar las ya existentes. Esto se hace encontrando fruta elemental, cada guerrero requiere un determinado número de estas frutas para aprender o mejores habilidades, no son muy comunes pero seguro que los jugadores de pro intentarán encontrarlas todas. También se puede ampliar la barra de energía de Kameo, encontrando elixires, otro ítem que sin duda será muy buscando. Queda claro que la faceta "recogeitems" tan característica de los juegos de aventuras de Rare no ha desaparecido con el tiempo, aunque esta vez no sea tan obligatoria.
Jugar a Kameo Elements of Power es como jugar a muchos juegos de Rare juntos, a pesar de que la base del desarrollo es un estilo que nunca antes había sido tocado por la compañía británica. Pero aún así, se deja sentir el espíritu de juegos como
Starfox Adventures,
Donkey Kong 64,
Banjo,
Jet Force Gemini,
Conker, e incluso de títulos de Nintendo como
Zelda o
Pokémon, salvando las distancias, todo siempre adornado por el característico sentido del humor de Rare.
Esto no significa que este juego se limite a ser un recopilatorio de muchos otros juegos, ni mucho menos, de hecho, lo primero que deberíamos destacar es su originalidad, algo cada vez menos habitual en los tiempos que corren pero afortunadamente constante en los títulos de Rare. Prejuzgar por su aspecto es todo un error, lo que claramente lleva a pensar que este juego hubiera tenido mejor aceptación de haber aparecido en una consola de Nintendo, en lugar de tener que convivir con un público que no parece ser tan receptivo para este tipo de cosas. En cualquier caso, bien merece una oportunidad.