Y es que Kameo es un juego con un aspecto deslumbrante, se mire como se mire. Su aspecto es casi de dibujos animados, en un entorno fantástico como sacado de un cuento de hadas, a pesar de su bélico argumento. Y aunque en apariencia todo está diseñado con mucho colorido, también hay cabida para decorados más oscuros, como cuevas, las tierras baldías (donde tiene lugar la guerra) o el mismo castillo de Thorn.
En cualquier caso, todo está hecho con una calidad deslumbrante, demostrando claramente el salto generacional respecto a otros juegos, no obstante, no hay que olvidar que estamos ante un título de lanzamiento, por lo que no es, ni mucho menos, un juego representativo de la potencia de Xbox 360. Pero aún así el resultado es espectacular, con increibles efectos de luz (mención especial a los reflejos en el agua), texturas muy detalladas mirándolas desde cerca, enormes mapeados que se extienden más allá de hasta donde alcanza la vista, y, en ocasiones, insanas cantidades de trols en pantalla mientras cruzamos las tierras baldías. El resultado es creer estar viendo una película de animación, que nos hace olvidar la diferencia entre vídeo y polígonos.
Las animaciones son sin duda lo mejor, de hecho siempre ha sido un apartado en el que Rare ha centrado más esfuerzos en sus juegos. Los diálogos no tienen muchos movimientos, pero los que hay son muy convincentes, especialmente en las expresiones faciales. Las animaciones de Kameo tienen una genial suavidad que se puede comprobar especialmente cuando está en vuelo y giramos el joystick para cambiar de dirección, o pulsamos el botón para aterrizar. No hay lugar para los movimientos bruscos, por muy bestias que queremos ser con el pad.
La banda sonora de Kameo está siendo muy aclamada por los jugadores, considerándose incluso como la mejor escuchada hasta ahora en Xbox 360. Aunque no es una banda sonora muy variada, toda ella está orquestada y realizada con un corte épico, con piezas que recuerdan mucho a la obra de John Williams en
La Guerra de las Galaxias y también a
Jet Force Gemini, cuyo repertorio musical también fue muy aclamado en su momento por la misma razón. La parte sonora se completa con efectos de sonido que cumplen correctamente su cometido (incluido el clásico sonido metálico al caminar que tantas veces ha usado Rare), y un genial doblaje al castellano, pese a no tratarse de un juego que requiera una interpretación especial por parte de los actores.
Conclusiones
Dejarse llevar por el aspecto del juego es un error que, por desgracia, se comete mucho en los últimos tiempos. Y cometerlo con Kameo Elements of Power podría significar perderse un gran título. Este juego es de lo más original que se puede encontrar entre el catálogo inicial de Xbox 360, y además de eso, tiene el toque clásico de muchos otros juegos de Rare, por lo que se convierte en un título ideal tanto para nostálgicos como para los que buscan probar algo diferente.