Análisis
Los cambios no siempre son buenos
La cuarta entrega de Kingdom Under Fire llega al mercado español con una serie de cambios drásticos en su sistema de juego, descubre como ha evolucionado esta saga
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 03/02/2008 20:51
Comprar objetos u vender son acciones típicas de estos juegos y conocidas más que de sobra por todos. Sin embargo la acción de mezclar objetos para conseguir otros o mejorar alguno que ya tenemos así como la original opción del sueño no son tan comunes, por ello pasamos a explicarlas. La primera es básicamente usar objetos como anillos de diferentes materiales o collares que vamos recogiendo a lo largo de la aventura para mejorar diversas armas; esto puede dar dos resultados, el primero es que la mezcla no surja efecto y perdamos tanto como el arma como el objeto que hemos usado para mejorarlo. Sin embargo también la mezcla puede salir bien y entonces nuestro arma puede evolucionar por caminos muy diferentes, tanto aumentando su fuerza como adquiriendo nuevas habilidades. Una acción muy interesante y que nos llevará mucho tiempo explorar pero que sin duda merece la pena por los buenos resultados que podemos conseguir.
La opción de Dormir que hemos citado es sin duda de lo más original que posee el juego. Cuando elegimos esa opción nos teletransportarnos a una dimensión diferente dónde nos encontramos con un anciano. Aquí podemos realizar diferentes acciones, por una parte podemos hablar con él y así ir descubriendo la trama que envuelve el juego, lo que nos puede llevar a cumplir misiones secundarias que sólo tenemos la opción de realizar si tratamos con este hombre. Y lo siguiente es aprender habilidades especiales, las cuales se encuentran divididas en tres categorías: principiante, medio y avanzado. Podemos aprender desde técnicas simples como lanzar bolas de fuego o hielo a conseguir la codiciada invisibilidad.
Para aprender estas habilidades tenemos -además de elegirlas en el menú- cumplir diversos requisitos que principalmente se basan en acabar con un número determinado de diferentes enemigos; una tarea no tan fácil como parece ya que algunos enemigos sólo se encuentran en determinadas áreas, lo que nos llevará tirarnos un tiempo considerable en ese área para cumplir el requisito.
Pero a pesar de que todo lo dicho es interesante Circle of Doom vuelve a cometer el típico fallo de estos juegos, la repetitividad. Además de que es un título demasiado lineal los enemigos son muy genéricos y nos cansaremos pronto de acabar con un enemigo determinado tantas veces. Sin embargo el título gana mucho cuando jugamos en modo cooperativo a través de Xbox Live. Tenemos la posibilidad de jugar hasta cuatro jugadores en cooperativo, modo que resulta mucho más divertido y dinámico. Evidentemente no es lo mismo acabar con una horda de enemigos por ti solo que acompañado por otros tres personajes, acción que le aporta mucho dinamismo al desarrollo.
Apartados técnicos
A nivel gráfico esta entrega se mantiene en la línea de la saga mostrando una perspectiva en tercera persona a través de unos escenarios demasiado genéricos y sobre todo muy lineales. Los héroes han sido los más agraciados con unos diseños muy detallados acompañados de unas animaciones más que decentes; sin embargo los enemigos pecan de ser muy iguales además de tener un abanico de acciones muy limitado.
Los escenarios por su parte, como ya hemos dicho, son muy lineales y con unos diseños también demasiado genéricos. Elementos como la vegetación o el agua poseen unos diseños que se adaptan más a la antigua generación de consolas que a los excelentes trabajos que estamos viendo últimamente en la consola. El aspecto más destacable es la posibilidad de modificar en tiempo real los escenarios, es decir estos se modifican con nuestros golpes, aunque de manera muy simple; simplemente desaparecen elementos como hojas o ramas para aparecer trozos de tierra azul. Para colmo, en algunas ocasiones, se le ha querido dar a los escenarios tanta penumbra que es casi imposible movernos por ellos.
En conclusión, un apartado demasiado simple que no está para nada a la altura de los títulos que vemos a día de hoy en esta nueva generación. Diseños pobres y simples que recuerdan a lo que vimos en las anteriores entregas pero en alta definición.