Pasemos pues a comentar todo lo relevante a la jugabilidad de
Kirby 64. Antes de comenzar, decir que no existe ningún cambio respecto a la versión original, salvando el cambio de
pad (que explicaremos más adelante).
Lo más importante en un juego como éste no es ni el argumento ni los apartados técnicos, es la jugabilidad. En
Kirby 64, como buen plataformas, tendremos un avance lineal, en el que debemos superar distintos obstáculos, ya sea saltar, abrirnos camino o matar enemigos. Pero la saga
Kirby se diferencia del resto de títulos en el género gracias a la conocida habilidad de nuestro protagonista.
Se basa en acercarte al enemigo y engullirlo. Pero claro, habrá dos tipos de rivales: los que tienen poder y los que no. Si aspiramos a un "monstruo" con la primera cualidad, podremos adquirir su poder para así conseguir que el avance en las distintas fases sea mucho más divertido. Hasta ahora lo que hemos comentado son los aspectos que Nintendo y Hal nos ofrecían en los juegos desde la primera entrega, pero la novedad de
The Crystal Shards es más que interesante.
Se trata de la implantación de una característica que nos permite combinar dos habilidades que hayamos conseguido, para así dar lugar a un poder más complejo. Por ejemplo, si unimos el poder del fuego con el poder de la espada da lugar a una espada de fuego, que además de hacer más daño será algo poco común. Haciendo uso de este sistema podremos observar numerosos tipos de poderes, llegando a una cantidad cercana a la treintena. El proceso de unión de las dos habilidades es sencillo, una vez que ya tengamos el poder de un enemigo, pulsamos C-Abajo y nos darán una estrella (nuestra recién adquirida habilidad) con la que deberemos abatir al segundo enemigo, al que queremos arrebatar el poder, para así unir ambos.
Además del modo principal se han incluido tres minijuegos que podremos jugar en solitario o con hasta tres jugadores más. En el primero debemos esquivar saltando una serie de obstáculos que encontramos durante la prueba, el siguiente es un minijuego que podemos catalogar de atípico, en él controlaremos a un contrario y tendremos que lanzarlo a uno de los árboles para coger la fruta que crece en él antes de que caiga al suelo. Y, por último, encontraremos un minijuego con tintes estratégicos.
En materia de control, el mando clásico cambia un poco la jugabilidad debido a la diferente ubicación de los botones con respecto al mando de N64. Se sustituyen los pequeños botones C por el segundo
stick analógico, y el botón Z pasa a ser uno los dos botones superiores colocados al final del mando. A pesar de estos pequeños cambios, el control será idéntico al de la versión original, incluso algo más intuitivo a la hora de cambiar la posición de la cámara.
Antes de llagar al fin de este análisis cabe comentar la duración del título, uno de los aspectos negativos. La aventura principal (compuesta por seis mundos, con cuatro niveles cada uno) será muy fácil y de poca duración. Para intentar solucionarlo se ha incluido la posibilidad de jugar con hasta tres jugadores los minijuegos.
En conclusión,
Kirby 64: The Crystal Shards es un buen plataformas que gracias a los aspectos distintivos de la saga y al nuevo sistema de poderes consigue destacar dentro del catálogo de la Consola Virtual. Se habría conseguido un resultado más favorable aumentando la dificultad y la duración, además de realizando pequeñas mejoras en algunas características técnicas.