Análisis
KITT Strikes Back
Davilex vuelve a ofrecernos una nueva ración de aventuras con el coche más fantástico del mundo, KITT, y su intrépido conductor Michael Knight.
Por Kike López Fernández
| Publicado el día 26/11/2006 17:24
Es bastante dificil intentar apuntar hacia delante, ya que los robots no paran de moverse y de dispararnos, mientras nosotros tenemos que disparar compulsivamente con el botón R1 mientras aceleramos, frenamos, damos marcha atrás, pegamos volantazos, nos damos de tortas contra las paredes, algún robot puñetero nos está disparando pero no lo vemos, una delicia, vamos. Y encima nuestro enfado va en aumento al comprobar que nuestra barra de vida va bajando no sólo porque los enemigos estén atacando a KITT, ¡¡si no porque al disparar consumimos nuestra propia energía vital!!! Cuando nos demos cuenta de esto, bastarán unos pocos disparos más por parte del enemigo y estaremos criando malvas. ¿Y este es El Coche Fantástico?
De hecho, la primera misión de todas (La Montaña), ya pone de los nervios. Se supone que, aparte de meternos en materia, también hace la función de Tutorial, ya que se nos van presentando obstáculos y situaciones y KITT nos va diciendo todo lo que tenemos que hacer. Pues entonces, a ver porque han hecho lo siguiente: empieza la misión y la vista está NO detrás de KITT, si no delante, como si corriera hacia nosotros, por lo que los controles están invertidos (pero no nos avisan de que así es). Detrás nos van persiguiendo unos misiles que hay que esquivar y que siete u ocho de estos misiles lograrán darnos antes de que nos demos cuenta de que los controles están invertidos. Luego van apareciendo los diferentes obstáculos. KITT dice "Usa el Turbo (el salto) para saltar" pero no nos dice que botón hay que pulsar para hacerlo. Caso error, porque encima los botones están totalmente cambiados con respecto a la primera parte. También KITT nos dice que hay bloques de hielo bloqueando el camino y que se pueden eliminar si disparamos con una de nuestras armas, pero ni nos dice como activarlas, ni como disparar, ¡¡ni que consumen nuestra vida!! Un tutorial de los peores que hemos visto en un videojuego. Todo esto hace que el juego sea más difícil que la primera entrega. A nosotros nos gusta que el juego sea más difícil, pero hubiera sido mejor que lo fuera por el juego en si, no porque haya problemas en la jugabilidad. Es cierto que con un poco de habilidad podemos pegar tiros y volantazos y demás con cierta soltura, pero en los niveles de dificultad más avanzados (sobretodo el niveles como Difícil e Infierno), donde los robots son más rápidos y los enfrentamientos con los jefes son más duros debido a que su defensa es más alta, moriremos más de una vez al no poder ser tan rápidos conduciendo y disparando a la vez.
El problema con los disparos es que no tienen modo de fijación de objetivo. Si lo tuvieran, podríamos disparar con la garantía de acertar, pero por desgracia no es así. La fijación del objetivo sólo aparece cuando tenemos que enfrentarnos a algún jefe, ya que tenemos que dispararle en una zona concreta y al disparar acertaremos casi siempre. Pero por lo demás, tendremos que hacerlo manualmente. Sólo los Misiles Dirigidos disponen de fijación automática, pero no podemos usarlos contra los robots, si no sólo con enemigos voladores como helicópteros o con torretas de vigilancia.
Pero vamos, no queremos decir que el juego es injugable, porque no lo es. También tenemos misiones de exploración, donde tenemos que saltar por varios niveles, abrir puertas, buscar ciertos terminales que nos recarguen nuestras baterías (menos mal, porque eso de que se agote nuestra energía al disparar nos dejará en coma más de una vez), recorrer vigas elevadas sobre dos ruedas, romper muros, esquivar misiles, etc. Vamos, que acción no nos va a faltar. Una pena que la jugabilidad haya quedado tan poco pulida, ya que juegos como las tres entregas de Spy Hunter demuestran que se pueden combinar disparos con conducción de manera divertida y jugable.
Lamentablemente, Knight Rider 2: El Coche Fantástico vuelve a caer en el error de la monotonía. Todas las misiones son a bordo de KITT, y no podemos bajarnos del coche en ningún momento (Michael sólo se baja una vez, y encima la "pifia"). Unas misiones a pie no hubiesen venido nada mal, no hay más que ver el juego Spy Hunter: Nowhere to Run de Midway, que combina conducción con fases a pie en tercera persona muy divertidas (aunque también es verdad que ese juego es muy superior en todos los aspectos al título que aqui estamos analizando).
Misiles al poder
|
El rayo laser no es muy potente, pero posee más alcance
|
En modo Super Persecución alcanzamos más de 400 kph
|