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Kung Fu Panda
Pequeño saltamontes y gordo panda
Hay mezclas que siempre funcionan. El melón con jamón, apuesta segura, gusta a todo el mundo que no sea vegetariano. Café con cigarrillos, vino con queso curado, Mahler con Venecia, Pink Floyd con marihuana. Ciertamente, estos cruces han de funcionar por fuerza. Pero hay un elemento que, como la albahaca, casa con todo: los osos panda. No hay absolutamente ni un solo elemento en este mundo que no mejore con la presencia de un oso panda. Pero lo el talento mayor del oso panda es combinar un aspecto absolutamente encantador con un alto poder destructivo, probablemente sea uno de los animales más fascinantes que nos ha dado la creación, o la evolución, o la teoría del espaghetti primigenio.
Kung Fu Panda, tal como habrá deducido el lector más avispado e inteligente, trata de un panda que hace kung fu. Siendo un videojuego basado en una película, este mismo avispado e inteligente lector habrá alzado la ceja y habrá pensado "oh no, estoy leyendo la crítica de otro juego mediocre basado en una película de éxito, ¿por qué pierdo el tiempo con esto?". Pues porque, mi querido avispado e inteligente lector, una vez cada dos años ha de salir un juego basado en una película que no sea un absoluto desperdicio vomitivo o un mar de mediocridad hecho a toda prisa. En este caso, tenemos a Kung Fu Panda como uno de estos raros ejemplos de juegos que se dejan jugar, y son plenamente disfrutables, y a pesar de haber salido a la vez que la película no dan la impresión de estar hechos en dos días por un montón de chimpancés encadenados a escritorios y alimentados por café de comercio justo con anfetaminas.
La historia habla de Po, un alegre panda que sueña con convertirse algún día en el incomparable luchador de kung fu capaz de destruir planetas a patadas, pero que lamentablemente se ha de conformar con su aburrida existencia sirviendo fideos a variopintos clientes animalescos con ojos grandes y tiernos. Como es completamente predecible, Po descurbrirá muy pronto que es casualmente- pese a su incompetencia- el Elegido Por El Destino Para Salvar a Su Gente Del Malo. Poco a poco se va ganando la confianza de sus héroes, cinco luchadores de kung fu, y se prepara para enfrentarse contra el Malo Final. Ciertamente la historia no es original, por no decir completamente predecible, pero es bien sabido que un buen guión, hecho con sentido del humor y con unos personajes simpáticos, es capaz de compensar con creces el cuento malo de novelilla china de folletín. Eso le pasa a la película y eso le pasa al videojuego.
Uno de los méritos principales del juego es por ende su guión. Como se ha dicho antes, no es que posea un argumento muy intrigante, pero está lleno de buenos momentos y sátiras acertadas del género de kung fu. Además, el juego se desvía en gran parte de la historia original de la película, y en lugar de forzar la existencia de niveles a situaciones vistas en la película, opta por ampliar el argumento de la misma visitando interesantes derroteros alternativos a la historia original, pero sin faltar al argumento base de la película. Eso ciertamente es un punto a favor, los pequeños sub-argumentos del videojuego están hechos con el mismo sentido del humor que el resto, y además animan al aficionado a jugar con algo más de interés.
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