Dentro del abundante mundo de los RPG multijugador masivos, comúnmente conocidos como MMORPG, mantener el éxito de un gran juego conlleva extender sus ya de por sí amplias posibilidades. Muchas veces en forma de
merchandising, adaptaciones a otras plataformas o, generalmente, con expansiones que incluyan nuevas zonas, razas, personajes, etc. De esta forma, los usuarios más fervientes pueden seguir mejorando su personaje o bien ampliando su experiencia jugable dentro de un mundo que ya conocen y en el que, en muchas ocasiones, se premia a aquellos que más y mejor juegan. Esta política se ha seguido en casi todos los MMORPG, como
Anarchy Online,
Lineage,
Ultima Online,
Star Wars Galaxies,
Dark Age of Camelot,
Final Fantasy XI e incluso el más famoso en la actualidad,
World of Warcraft, cuyos miles de usuarios esperan su segunda expansión:
Wrath of the Lich King.
Las dos entregas de la saga
Everquest, el MMORPG desarrollado por Sony Online, no son una excepción y, de hecho, son la apuesta con más expansiones en el mercado: catorce para su primera entrega y siete para su segunda. Aparte de éstas, que siguen la misma jugabilidad que sus respectivos juegos originales, SOE también ha ido lanzando desde el año pasado una apuesta totalmente diferente denominada
Legends of Norrath, más encaminada a los juegos de cartas al estilo
Yu-Gi-Oh! o
Magic, pero inspirada en el universo
Everquest. Tanto el original como sus expansiones permiten jugar bien desde los propios servidores del juego como desde los de las dos entregas de
Everquest, así como ser adquiridos en formato digital o físico aunque en todo caso hay que crear una cuenta
Station que no requiere ningún pago.
Hasta la fecha se han lanzado cuatro expansiones desde el pasado 9 de mayo:
Oathbound,
Fosworn,
Inquisitor y
Oathbreaker (disponible desde el pasado 19 de junio). El lanzamiento entre una y otra sólo suele distar cuatro o tres meses y las diferencias son mínimas, exceptuando alguna que otra modalidad inédita o ciertos cambios requeridos por los jugadores. En esta ocasión analizamos su tercera expansión,
Inquisitor, y evaluamos cómo son las partidas dentro de esta saga de juegos, por si el lector quiere ampliar su catálogo con algunas de las expansiones anteriores o posteriores. Cabe concretar que el presente juego, al igual que los anteriores, necesita tener instalado
Legends of Norrath si se adquiere en su formato digital (cuya descarga es gratuita), que no en el físico, ya que el juego original ya viene en el propio DVD.
Un mundo donde sólo los más fuertes sobreviven
Uno de los primeros inconvenientes a la hora de adquirir
Legends of Norrath: Inquisitor o cualquiera de sus otras expansiones es el idioma de todos sus textos: inglés, alemán o francés, por lo que puede ser poco accesible para aquellos que no dominen dichos idiomas. Además los menús son algo cortos, pero lo suficientemente detallados y con amenas (e incluso bellas) ilustraciones del mundo de Norrath. Tampoco la instalación es muy rápida, pero una vez realizada los tiempos de carga son mínimos.