Análisis
Las leyendas nunca mueren
Saltándose la costumbre de una entrega por año, Yuke's se desmarca con un juego que hará las delicias de los fans de este violento espectáculo.
Por Rodrigo Aliende
| Publicado el día 06/04/2009 03:06
Antes de tiempo
Al igual que series como FIFA o Pro Evolution Soccer, WWE Smackdown! Vs. Raw se adaptó a la filosofía de una entrega por año. Yuke's ha decidido romper con la regla para deleitar a los aficionados con un espectáculo de violencia y nostalgia. Los más jóvenes del lugar creerán que esto del pressing catch, wrestling, lucha libre o como quiera llamarse nació hace poco con la decisión de una cadena de televisión de retransmitir nuevas peleas. Pero no es así, en los 80 vivió su época dorada con luchadores como André el Gigante, Yokozuna, Mr. Perfect o Hulk Hogan, entre otros. En total, la plantilla supera el número de cuarenta integrantes, todos ellos leyendas de este deporte-espectáculo.
El objetivo, hablando en términos publicitarios, de Legends of Wrestlemania (LoW a partir de ahora) es claro: aquellos que disfrutaron hace un par de décadas de la época dorada de la lucha libre con ganas de revivir esos momentos tan especiales. Claro está, esto no excluirá a otro tipo de jugadores, porque la jugabilidad también ha cambiado y se ha hecho más accesible que su predecesor (léase Smackdown vs Raw 2009), pero de eso ya hablaremos más adelante.
En primer lugar, Yuke's ha querido animar a los poseedores de Smackdown vs Raw 2009 a comprar este título también. Para esto nos encontramos con la opción de poder importar las estrellas de aquel juego, además de las creadas por el propio jugador, a LoW. No es que sea algo vital en la decisión de compra del juego, pero sí se agradece el interés de la compañía por contentar al usuario.
LoW tiene un enfoque claro y puede llevar a engaño a alguien. Aquí no jugaremos torneos para llegar a ser el campeón (o por lo menos no es la esencia del juego), sino que volveremos a vivir combates míticos, con diferentes modos de juego. El modo “Exhibición” está presente para partidas rápidas, con variantes de todo tipo: desde el Tag Team o el Ladder Match hasta el Hell in Cell o el multitudinario Royal Rumble.
Sin embargo, el modo principal es el “Wrestlemania Tour”, dividido en tres: “Revive”, “Reescribe” y “Redefine”. En el primero de ellos el objetivo es realizar el combate lo más parecido posible al original. En el segundo nos ponemos en la piel del combatiente que en su tiempo perdió y que ahora debe ganar. Por último, “Redefine” tiene un concepto más simple. Simplemente participamos en un combate en el que podemos elegir el luchador con el que jugar, bien el que ganó en su día o el que perdió.
Antes de comenzar cada uno de los combates del “Wrestlemania Tour” podemos ver un vídeo documental que mantiene siempre la misma estructura: primero muestra las victorias de los dos luchadores en otros rings; luego, el desafío entre los dos participantes; y, por último, la pelea en sí, con la parte en la que va ganando uno y la siguiente en la que finalmente gana el otro. Estos vídeos, que harán las delicias de los fans más nostálgicos, están muy bien montados y la música le da un toque épico que hace que se disfrute más aún. Es una pena que estos extractos están completamente en inglés y aquellos que no conozcan el idioma no lo disfrutarán del todo. A medida que completemos niveles del “Wrestlemania Tour”, se abrirá una sala de cine donde se pueden ver todos los vídeos reales de los combates que hayamos desbloqueado.
El principal objetivo de los tres modos del “Wrestlemania Tour” (sobre todo en “Revive” ) es cumplir los requisitos que se indican antes de comenzar cada partida. Esto es esencial en “Revive” porque, haciendo lo que se nos indica, nuestro combate será más similar al original que tuvo lugar años atrás. Realizando un simple pinfall habremos ganado, pero la gracia radica en intentar cumplir todos los objetivos marcados, lo cual está premiado con una medalla de oro. Estos objetivos van desde golpear al rival antes de que él lo haga, realizar dos remates o lanzarle contra las escaleras de fuera del ring, entre otros muchos.