Análisis
Látigos y espadas de plástico
Traveller's Tales vuelve a encandilarnos con una aventura inspirada en una famosa trilogía cinematográfica, te contamos los resultados.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 14/11/2008 07:05
La compra de estos personajes también afecta a la rejugabilidad de los niveles principales, ya que una vez superados pueden volver a recorrerse con total libertad a la hora de escoger personajes. Por construcción resulta imposible acceder a todas las piezas de las estatuas o mecanismos que debemos recomponer superando puzles, aunque, por el contrario, sí que se nos permite en una primera pasada recoger suficientes monedas como para conseguir el rango de aventurero. Las monedas de diferente valor (de oro, de plata, azules y moradas) se obtienen bien directamente del suelo o al romper los elementos del escenario, lo que nos lleva constantemente a destrozar todo lo que se nos presenta en los entornos.
Además de ejercer de nivel estándar y navegador para llegar hasta las diferentes fases, reunidas esta vez en una misma pantalla, la universidad dispone de diversas tiendas en las que podemos emplear nuestras monedas. En la biblioteca podremos comprar nuevos personajes, mientras que en la sala de arte se nos permite personalizar a nuestros propios personajes combinando los accesorios, trajes o armas a nuestra disposición. La sala de correos es el lugar al que llegan los paquetes recolectados en los diferentes niveles y enviados al ponerlos en los buzones de estas mismas fases. Tras un módico pago nos desbloquean poderes extra y modificaciones del movimiento o diferentes elementos del título, más que nada a título de curiosidad.
El aula de matemáticas contiene un código secreto que debemos descubrir, mientras que en la sala de proyecciones podemos ver los vídeos correspondientes a los niveles ya superados.
Lego Indiana Jones: La trilogía original ofrece como hemos comentado dos modos de juego: “Historia” y “Juego libre”. El primero nos encorseta ligeramente al predefinir la selección de personajes controlables y adecuarla para conseguir una fidelidad total al argumento de la película. Una vez completado un nivel podemos volver a disfrutar de él en modo “Juego libre”, escogiendo antes de entrar en él cualquiera de los personajes desbloqueados. Tendremos que seleccionar sabiamente para superar los puzles que se nos atragantaron en la primera pasada, normalmente por falta de habilidades.
Dentro de la propia aventura y como comentábamos anteriormente, se nos ofrece una mezcla de plataformas, exploración, combate y puzles. Cada personaje dispone de distintos mimbres para superar estas dificultades. Indiana Jones ofrece un buen equilibrio en todos los apartados, con un buen poder de lucha cuerpo a cuerpo, el uso del látigo para superar saltos de gran distancia o la facilidad para trepar por cuerdas o balancearse. Las féminas del grupo ofrecerán una mayor capacidad de salto vertical, los académicos resultarán imprescindibles para poder activar los puzles de memoria de jeroglíficos, tendremos que recoger una pala para excavar o tener a nuestra disposición un niño como Tapón o el Maharajah para colarnos por las pequeñas aberturas, en algunas ocasiones dependeremos de conocimientos de mecánica para activar interruptores. Todos los personajes disponen de habilidades comunes como poder reconstruir artilugios Lego al completar piezas o simplemente recomponer las que encontramos dispersas en un montón.
Nuestros personajes pueden acarrear, mover, destruir, recomponer, reparar e incluso interactuar mediante disfraces o empleando algunos objetos tan curiosos como plátanos para obtener las recompensas u objetos necesarios para completar los innumerables desafíos ofrecidos. Durante todo el título se nos ofrece una experiencia de juego cooperativa, aunque sólo pueda jugar un único jugador. Dispondremos de al menos dos personajes en pantalla entre los que podremos cambiar para actuar sobre el elemento adecuado e incluso se requerirá la cooperación para encender dos antorchas a un tiempo, activar dos interruptores simultáneamente, colgarnos a la vez de dos cuerdas, etc.
Por si todo esto fuera poco, algunos personajes dispondrán de fobias particulares que les impiden avanzar en ciertos puntos. Como no podría ser de otra forma, Indiana Jones evitará las serpientes, Henry Jones padre odiará a las ratas y Willie temerá a los insectos, lo que nos obligará en muchas ocasiones a comernos la cabeza para superar de una forma distintiva un puzle que en principio debería haber sido más sencillo.
La curva de dificultad, la inteligente introducción de nuevos elementos, la combinación de fidelidad e inspirado diseño de niveles y la presencia de secretos a tutiplén consiguen mantenernos totalmente enganchados hasta culminar la aventura y más allá, hasta descubrir cada objeto oculto. Encontramos enfrentamientos contra jefes de lo más variopinto como la obtención del antídoto que elimina el envenenamiento de Indiana al comienzo de El templo maldito, la lucha en el Tíbet contra el nazi que quiere robar a Marion la cabeza de la vara que marca la ubicación del Arca en la sala de mapas de la ciudad perdida, etc.