Análisis
Planeta infinito
La popular serie de Sony llega a PS Vita con multitud de novedades que aprovechan la consola como ningún otro juego de la serie.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 05/10/2012 09:49
La principal novedad, además de la nueva trama y los niveles del modo historia, es el aprovechamiento de las especificaciones de la consola. Las virtudes táctiles de la máquina han sido aprovechadas tanto para las mecánicas jugables (mover bloques o darle impulso a objetos del escenario) como para facilitar el uso del editor y de los menús (ahora las pegatinas podrán girarse y cambiar de tamaño como si fueran fotografías de nuestro smartphone). Tampoco se han olvidado del sensor de movimiento, que si bien inicialmente servirá para girar la cabeza de nuestra mascota, al poco nos daremos cuenta de que también es la clave de infinidad de minijuegos que se han incluído y de niveles que desarrollará la comunidad. Después de probar todas estas ventajas, sentiremos que las versiones anteriores han quedado obsoletas. La inmediatez y versatilidad a la hora de unir todos los utensilos de la segunda parte con los controles táctiles hacen pensar que este juego fue concebido para esta máquina y que los otros juegos son las versiones capadas.
Más que por su espectacularidad, Little Big Planet impresiona por su cohesión. La variedad de escenarios que se pueden diseñar con su editor es su mejor carta de presentación y sólo tras superar muchos niveles nos podremos dar cuenta de la magnitud y de la perfección de su apartado técnico. Las fisicas funcionan de forma realista, las texturas son un lujo y ya la posibilidad de utilizar la cámara para captar cualquier "pegatina" de nuestro entorno justifica la versión en esta nueva consola. Si a eso sumamos el cooperativo y las posibilidades del multijugador en línea, no resultará raro mirar con extrañeza a la consola que tenemos entre manos y pensar que es que hemos puesto en remoto Little Big Planet 2 desde nuestra plataforma de sobremesa. La melodías ambientan y las voces en castellano se limitan a acompañar durante un tiempo, ya que la mayor parte de las veces escucharemos sonidos guturales. Nos gustaría poder escuchar al narrador inglés por una vez, ya que es Stephen Frey quien se encarga tradicionalmente de presentarnos cada entrega de la serie, pero no podemos poner ningún reparo al desarrollado en nuestro país.
Conclusiones
De todos los juegos que han llegado directamente de Playstation 3, este Little Big Planet es el que menos pierde en su conversión a portátil. Ni Resistance (poco que ver con los tres juegos de la consola sobremesa) ni Uncharted (gran juego pero distante de lo que Naughty Dog nos podría haber brindado) pueden compararse. Quizás en el apartado técnico era de los tres el más sencillo de versionar, pero la dificultad residía en hacerlo tan divertido y entrañable como los originales. Y eso es algo que han conseguido con creces y sin perder ninguna de sus características. Más juegos como éste necesita la consola, ya que resulta ideal tanto para partidas cortas como para estar toda una tarde embobado con las creaciones de la comunidad. Esperemos que todos los juegos que lleguen de Sony tengan este nivel de calidad, si eso se cumple, la máquina tendrá un futuro muy prometedor. Lo único criticable del juego son sus tiempos de carga y que no se hubieran atrevido a innovar algo más en su desarrollo, minucias si tenemos en cuenta su potencial.