Análisis
Sigue siendo el mejor en su trabajo
De la mano de Raven Software llega una de las mejores adaptaciones al videojuegos del mutante por excelencia. Afila tus garras y prepárate para el combate porque será intenso.
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 01/05/2009 03:39
En la variedad está el gusto
Ya desde el primer momento X-Men Orígenes: Lobezno nos muestra las armas con las que intentará conquistarnos a través de las más de diez horas que dura la aventura principal. Todo comienza con Logan cayendo desde un helicóptero en llamas, descenso que acaba con sus garras clavadas en el cuerpo de uno de los tantos mercenarios a los que tendremos que hacer frente conforme discurra la acción.
A pesar de que tiene ingredientes de otros géneros el vástago de Raven Software es un hack & slash en toda regla en el que todos y cada uno de los aspectos están cuidados al máximo para que el conjunto encaje con el universo de X-men y por supuesto, se adapte a las habilidades de nuestro protagonista. Está claro que los chicos de Raven se han inspirado en otros títulos del género a la hora de ponerse a trabajar en este proyecto, una de las referencias más claras la tenemos en God of War, tanto por la forma en la que Lobezno acaba con todo lo que hay a su alrededor como también por las apoteósicas luchas de final de fase contra enemigos de gran tamaño.
De esta manera la campaña principal ha sido dividida en cinco capítulos que a la vez se subdividen en un determinado número de fases. La mecánica en cada una de ellas será la misma, a través de unos escenarios muy extensos tenemos que ir acabando con todo los enemigos que nos salgan al paso a la vez que superamos los pases de plataformas y distintos puzles que han sido implementados en los niveles para aportar variedad al desarrollo. Esto, unido a la versatilidad de Lobezno para desencadenar combos espectaculares con sólo pulsar dos botones hará que no nos aburramos en ningún momento.
Y es que, aunque sencillo de ejecutar, el sistema de combate y el repertorio de movimientos de Logan son mucho más profundos y extensos de lo que nos tienen acostumbrados otros títulos del género. En primer lugar no podían faltar las orbes rojas que sueltan los enemigos al morir, aunque en esta ocasión no las utilizaremos para comprar ataques o para subir de nivel sino que servirán para aumentar el medidor de furia, un estado alterado que comentaremos más adelante. Junto a este medidor de furia tenemos la barra de vida, la cual irá aumentando de tamaño conforme subamos niveles al personaje. Una de las características principales de Lobezno es su efectiva regeneración, aspecto que está reflejado en el juego ya que aunque perdamos casi toda nuestra vida tras unos instantes de tranquilidad esta empezará a regenerarse, característica que gráficamente se ha recreado de manera excepcional. El aumento de nivel está relacionado con los puntos de experiencia que recibimos por cada muerte, cuantos más enemigos eliminemos más aumentará nuestro nivel, el cual no tiene un límite establecido. Una de las razones por las que podemos subir indiscriminadamente de nivel repitiendo las fases en las que ya hemos jugado es que cada subida de nivel nos aporta un número de puntos de habilidad que podemos repartir entre las distintas técnicas de Lobezno para hacerlo cada vez más mortal; en redacción hemos tenido que alcanzar el nivel 39 para poder poner todo al máximo y os podemos asegurar que es una gozada jugar con Logan en estas condiciones.
Así, junto al ataque débil y rápido, el fuerte y más lento y los agarres nuestro protagonista también puede pasar al estado alterado de "Furia" si tenemos la barra de la que hablamos antes con suficiente energía. Este estado nos permite desencadenar cuatro mortíferos golpes que no estarán disponibles desde un principio y que se irán desbloqueando conforme subamos el nivel. Pero esto no es todo ya que todavía resta un movimiento al que daremos mucho uso a lo largo de la aventura, la embestida. Esta técnica nos permite abalanzarnos sobre un enemigo a distancia y descargar toda nuestra furia sobre él una vez se encuentre en el suelo. Pero además de usarlo contra el enemigo también nos servirá para alcanzar lugares lejanos a los que de manera normal (con el doble salto) no llegaríamos.