Como hemos comentado en la primera página, el control de LocoRoco es bien simple. Con los botones L y R inclinaremos el escenario hasta 30º a cada lado, provocando que por la ley de la gravedad, nuestros protagonistas rueden hacia el lado indicado, eso sí, a una velocidad bastante reducida. Una vez que estemos inclinando el escenario, si pulsamos el gatillo opuesto a dicha dirección, nuestro LocoRoco saltará hacia la dirección donde se incline, con una mayor o menor altura dependiendo del tiempo que mantengamos pulsados los gatillos. Si pulsamos los dos gatillos a la vez, nuestros LocoRoco saltarán hacia arriba, aunque el ángulo concreto dependerá de la inercia que arrastremos, así como de la inclinación de la pantalla.
El botón círculo se emplea para disgregar a los LocoRoco, haciendo que se transformen en X LocoRoco del menor tamaño, algo que deberemos realizar, bien para colarnos por las aberturas más estrechas, bien para pulsar varios interruptores a un tiempo. Este estado también puede ser provocado, al chocarnos con superficies naturales de roca punzantes, al ser pisados o aplastados, absorbidos por los búhos, o al pasar por corrientes de aire que nos harán volar por unas direcciones predeterminadas en raíles, o al situarnos entre las plantas de fin de nivel. Con volver a mantener círculo, los LocoRoco se irán uniendo hasta formar un único personaje. Habrá que tener especial cuidado al disgregarnos, ya que si nos separamos por mucho tiempo, es más que probable que aparezca un Moja y nos robe a aquellos LocoRoco despistados.
Como hemos comentado, según vayamos cogiendo las semillas de unas plantas especiales, nuestro LocoRoco aumentará de tamaño, teniendo que recoger en cada nivel hasta a 20 LocoRocos. Si perdemos alguna unidad por ataques rivales, será ya imposible completar al 100% el citado apartado, ya que no vuelven a aparecer. La ubicación de las citadas plantas obligará a explorar de manera profusa los escenarios, ya que muchas veces las cosas no son lo que parecen. Habrá muros que realmente no existirán, y que nos permitan atravesarlos, otros que podrán ser destruidos a cabezazos, tendremos que recoger una serie de frutas o tocar ciertas superficies para que aparezcan plantas adicionales, activar interruptores, etc. En otras ocasiones, sólo se nos dará una oportunidad para coger rápidamente una planta, ya que luego seremos incapaz de volver hacia atrás, así que se nos exigirá un gran conocimiento de la estructura de cada fase. Si a esto le añadimos el no tener que recibir daño, tenemos que con sólo este apartado de recolección, las fases ya serían en si mismas bastante rejugables.
El número de LocoRoco rescatados es decisivo también a la hora de activar mediante cantos ciertos eventos especiales, como despertar a algunos amigos, haciendo que nos brinden el paso a alguna zona inicialmente inaccesible, despertar al planeta que aparece en el cielo, a las nubes que nos crearán una plataforma móvil para ascender, desbloquear el acceso a algún MuiMui, etc., siendo en algunas ocasiones un número tan elevado que no nos brindará posibilidad de error. Estas secuencias de canto nos mostrarán las diferentes voces y estilos de cada LocoRoco, sencillamente geniales y bastante divertidas, aunque quizás a algún usuario le puedan parecer ligeramente molestas, ya que no pararán de gritar, exclamar, y cantar tan peculiarmente.
A lo largo de los diferentes niveles, iremos desbloqueando nuevas razas de LocoRoco, las encontraremos al inicio de ciertos niveles, y podremos cambiar entre las diferentes razas en el menú de selección, al pulsar cuadrado. No existirán diferencias palpables entre cada LocoRoco, así que deberemos escoger el que más nos guste por su color, forma, bastante graciosas, todo sea dicho, o por los cantos que realicen.
Además de rescatar a los LocoRoco, tendremos que recoger una serie de frutas a lo largo de los niveles, bien desenterrando plantas, siendo especialmente minuciosos en la exploración, siendo otro parámetro que el juego pondera al final de cada nivel.
El rescate de MuiMui, el despertar a ciertos amigos, derrotar a algún enemigo en particular, como los molestos pingüinos, nos valdrá la adquisición de unas ítems especiales que ocultan objetos que podremos emplear en otro de los modos del juego para construir y personalizar las casas de los LocoRoco. Se trata de el tercer parámetro que se valora al final del nivel, y que deberemos completar para adquirir el preciado 100%. El último requisito o medida que se realiza, es el tiempo empleado para completar el nivel, podremos activar en el menú de opciones el temporizador, para que aparezca en pantalla. La suma de todos estos indicadores nos otorgará una puntuación final.
El título no poseerá grandes dificultades en la forma de saltos, ya que los momentos más complicadillos en este aspecto, normalmente nos permitirán reintentos, principalmente para acceder a zonas elevadas, o plataformas oscilantes que dificultarán llegar hasta cierto MuiMui o flor de LocoRoco. Por el contrario, la exploración de los niveles, que deberá ser muy, muy minuciosa, así como estar bastante atentos a ciertos momentos que no nos permiten fallo para recoger objetos, será determinante para adquirir el 100%.
Pasemos a describiros brevemente que tipos de situaciones nos encontraremos en los diferentes niveles.