Para dar más frescura al juego, existen varios minijuegos, como el de cocinar, al estilo
Cooking Mama. Lo primero que necesitamos es una receta, que podemos comprar. A partir de ésta, compramos los ingredientes necesarios y los echamos en la sartén. Entonces, hay que dejarla calentar a una temperatura exacta y un tiempo concreto. Dependiendo de la exactitud, la comida estará más o menos buena y hará más o menos efecto en nuestro organismo.
Existen más minijuegos durante el juego, como en el adiestramiento de la mascota. Aquí tendremos que silbar de la manera que está indicada en la pantalla pulsando en la pantalla. Desgraciadamente es muy simple y sin ningún secreto, y las habilidades a enseñar son muy limitadas. Este minijuego sólo nos sirve para satisfacer más aún a nuestros clientes y mejorar nuestra reputación.
Normalmente, tenemos que curar o limpiar a la mascota. Los casos son muy escasos, lo que hace del juego muy pronto aburrido y repetitivo. A nuestra disposición, tenemos el estetoscopio para comprobar la salud del paciente. A partir de ahí, y si es necesario -que lo suele ser-, se recurre a las demás herramientas, como los rayos X, el cepillo o la jeringa. Algunos aparatos hay que comprar para tener que seguir con la consulta. En principio, sólo podemos tener tres animales al mismo tiempo, pero con el tiempo y ganando dinero, podremos comprar más espacio para ellos y, si es necesario, otro inmueble.
El cuidado de animales (y de nuestra mascota, que no hay que olvidar) es en definitiva lo único que nos mantiene ocupados durante el día, ya que la socialización es nula, sin haber lista de amigos ni nada por el estilo. Todo esto nos lleva a tener que acostarnos antes de tiempo y hacer que el calendario corra más rápido de lo establecido. Algo que nunca había ocurrida en
Los Sims; más aún, normalmente necesitábamos más de 24 horas para hacer todo lo que queríamos hacer. Una verdadera lástima.
Conclusión
Los Sims 2: Mascotas es un juego de suficiente. A pesar de constar con un apartado gráfico y sonoro más que decente y un control perfecto que se asemeja al ratón de PC, sus aspectos más pésimos le pasan factura. El juego parece estar vacío, sin terminar, dejando un sabor amargo al que lo prueba y un profundo sentimiento de aburrimiento al que juega más de dos horas. En conclusión, las mascotas parecen ser utilizadas como excusa para sacar un nuevo
Los Sims y no pararse a pensar más en la calidad que en la cantidad y agarrase al nombre de la saga para un éxito seguro. Si eres un fan extremo de
Los Sims, debes comprártelo, pero si no es así, mejor dejarlo como tercera o cuarta opción.