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Al principio el hotel cuenta únicamente con dos habitaciones a las que habrá que añadir nuevas estancias si queremos conseguir un hotel de primera. Para ello deberemos acudir al ayuntamiento para solicitar la licencia que nos permita construir la nueva o nuevas habitaciones. La licencia nunca es problema, siempre la conceden, lo único que ha de preocuparnos es de si disponemos del dinero suficiente. A partir de ahí tan solo tendremos que acercarnos a los clientes y asignarles habitaciones, menos una, que estará siempre ocupada por inquilinos a los que no podremos echar y que nos estarán llamando para que les realicemos todo tipo de encargos.
Todas los cuartos pueden decorarse al gusto de cada uno. Paredes y suelo no se pueden tocar, pero si lo muebles. Conforme pase el tiempo irán apareciendo nuevos productos en la tienda de muebles, o versiones mejoradas de los ya existentes. Por supuesto que podemos interactuar con todos ellos, bien simplemente sea para sentarnos, comer, ducharnos o cambiarnos de ropa. Hay bastante variedad pero ni mucho menos se asemeja a lo que pueden ofrecernos las versiones "mayores". Nosotros también contamos con nuestro cuarto particular, el de Gerente de hotel, el cual, además de cocina, baño y dormitorio, cuenta con un ordenador que nos va mostrado las estadísticas del hotel y de la partida en general y donde apareceremos automáticamente en caso de quedarnos sin salud mental o perdamos contra los alienígenas.
Los verdaderos problemas comienzan una vez tengamos acomodados varios inquilinos. Disponemos de un móvil al que están constantemente llamando para que cubramos sus necesidades. El que no tiene hambre, se queja porque el hotel está muy sucio, y que se soluciona pagando una asistenta. Otros quieren que los rescates de la cámara frigorífica, aunque lo mas normal serán llamadas para que repongamos objetos perdidos, o acudir a la búsqueda de alguno que les han robado y que por norma general suelen aparecer todos en el mismo punto del desierto, lo cual lo hace un poco aburrido, aunque debido a lo poco extenso del mapa, no hay muchos más sitios donde puedan estar, así que de una forma u otra, los acabas encontrando. Según avancemos, las tareas irán complicándose, así acabaremos por obtener una aspiradora con la que además de limpiar el hotel, nos servirá para recoger objetos de valor, una pistola de agua para apagar incendios o defendernos de las invasiones alienígenas, los cuales no toleran el agua, o un detector de metales. Otras tareas sin embargo requerirán de una atención por nuestra cuenta. Habrá que estar pendiente de cosas tan ínfimas como reponer el mueble de los catálogos, y de otras más importantes como asegurar la electricidad del edificio llenando la caldera con tubos de energía que veremos por todas partes tirados en el suelo, así que tampoco hay que preocuparse en exceso.
Pero además de habitaciones, el hotel cuenta con una completa zona de ocio en donde podremos encontrar un casino, gimnasio, bares, galería de arte o discoteca. Ninguna de estas salas estará disponible desde el principio y como las habitaciones, también habrá que comprarlas. Así mismo, las dependencias privadas del edificio también pueden ampliarse con una cámara acorazada, un minitemplo o un laboratorio. Todas estas salas pueden reportarnos dinero extra. En la galería de arte dibujaremos cuadros que serán vendidos, incluso podrán usarse para decorar las paredes, aunque por alguna razón que desconocemos éstos tienden a desaparecer al cabo de tiempo.
En la discoteca nos premiarán si tocamos una buena melodía, además podremos grabar y emplearlas en otras estancias como música de fondo. En el laboratorio podremos diseccionar extraterrestres obteniendo dinero por sus órganos, y por supuesto el casino. Solo cuenta con una tragaperras y un juego de cartas, pero este puede llegar a ser verdaderamente adictivo.
Pero llegados a un punto el juego se estanca y se queda en una rutina constante en la que se ven atrapados hasta los minijuegos. Es como un bucle que se repite una y otra vez. Te hartarás de buscar y reponer objetos, pintar cuadros, detener ladrones o invasiones alienígenas. El juego además se sirve de la hora de la consola para ofrecer un juego en tiempo real. Y tan real, como digan que una habitación tardará ocho horas en terminarse, ya podemos armarnos de paciencia que serán horas de verdad. Ocurrirá que muchas veces habremos terminado todas las tareas que nos han encargado antes del tiempo marcado y comenzaremos a dar vueltas a la espera de que ocurra algo, pero mucho nos tememos que ese algo volverá a ser un objeto perdido o un ladrón que aparece. Algunos minijuegos como el del laboratorio podremos hacerlo siempre que queramos pero diseccionar un alienígena es exactamente igual todas las veces, lo cual aumenta la sensación de monotonía. Es una lástima porque el juego podría haber dado mucho más de si. Eso si, los programadores han pensado en todo y si por no esperar decidimos adelantar la hora, el cartucho lo detectará y se nos penalizará con una invasión alienígena. Y encima lo que ya hemos hablado sobre las dimensiones del mapeado.
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