Análisis
Buscando la magia
Lost Magic es el primer juego que mezcla estrategia en tiempo real y rol en Nintendo DS, con un resultado curioso y prometedor, aunque con errores.
Por Julio Ibarra Muñoz
| Publicado el día 06/06/2006 14:18
Para atacarnos, defender o realizar movimientos especiales tenemos a nuestra disposición el báculo de magia, trasladado al mundo real en forma de stylus. La salsa y base de Lost Magic son sus hechizos táctiles, que se realizan pulsando y manteniendo cualquiera de los dos gatillos y trazando la runa o runas elegidas con el lapicero. Al principio sólo conoceremos tres o cuatro de estas runas especiales, pero conforme avancemos iremos descubriendo más, y además nos haremos con la habilidad de poder trazar dos o tres seguidas, combinando así el poder de todas ellas de muy distintas formas, hasta obtener un total de más de 300 conjuros diferentes, una cifra sorprendente. Los ataques están basados en elementos básicos, y podemos realizar ofensivas de fuego, hielo o aire de muy distintas formas, interviniendo también en ocasiones sobre el escenario, por ejemplo para congelar un lago de lava y así poder avanzar sin daños. Además, otras magias nos permiten levantar muros para que los enemigos no pasen, recuperar salud o inmovilizarlos temporalmente. El poder trazar cada una de las runas depende de una barra de magia que vamos agotando y que tenemos que dejar recuperar para poder continuar atacando, por lo que es vital una buena estrategia y no despilfarrar conjuros si queremos salir victoriosos. Además, en función de lo bueno que sea nuestro trazo con el stylus, el poder de los hechizos tendrá mayor efecto, y hay que ser rápido, ya que la acción no se detiene mientras estamos dibujando.
Otra de las grandes bazas de Lost Magic es su sistema de equipo, que nos permite llevar con nosotros a muchas de las bestias con las que nos vamos enfrentando en la aventura, mejorando sus habilidades con la experiencia. Con uno de los conjuros que aprendemos al poco de empezar podemos atrapar a tantos monstruos como queramos para después colocarlos de nuestro lado en las batallas. Cada tipo de bestia consume un número específico de puntos de equipo, y sólo disponemos de los justos para gastar, así que resulta muy importante hacer buenas combinaciones y conformar un grupo equilibrado para poder llegar con garantías a los enfrentamientos más avanzados. Por el camino además iremos encontrando objetos que podemos asignar a los monstruos, mejorando alguno de sus atributos o evitando por ejemplo que puedan ser envenenados.
La mezcla de ataques táctiles y por medio de nuestro particular equipo de bestias abre ante el jugador un amplio abanico de posibilidades, haciendo que no haya dos partidas iguales, ya que el número de variantes es inmenso. Por contra, y a pesar de todas las opciones a favor, muchas de las batallas de Lost Magic tienen una dificultad demasiado alta, y la curva de aprendizaje está mal calibrada, haciendo que al principio muchos acaben desesperados en determinados puntos del argumento. Parte de la culpa la tiene el tiempo limitado, demasiado ajustado a veces, y que nos obliga a pensar con gran velocidad y sin lugar a dubitaciones. ¿El resultado? En más de una ocasión nos veremos obligados a repetir demasiadas veces una misma batalla para poder superarla.
Este desarrollo se mantiene invariable con sus pros y contras durante toda la aventura. Para algunos quizá pueda ser algo repetitivo, pero la gran variedad de runas y sus combinaciones así como el interés que tiene el ir mejorando nuestro equipo de monstruos mantiene pegado a la pantalla a cualquiera que sea seguidor del género. Algunas peleas son realmente inmersivas e intensas, haciendo olvidar por momentos los importantes fallos jugables que arrastra Lost Magic, y es que a pesar de todo el juego consigue enganchar y llevar al jugador hasta los mismos títulos de crédito, siempre y cuando no se quede atascado antes.
Multijugador
Otra de las grandes incorporaciones de Lost Magic es su modo online, en el que podemos medir nuestras fuerzas contra otra persona, amiga o no, de cualquier parte del mundo. En estas batallas, y que se desarrollan en distintos y variados mapeados, tenemos la opción de enfrentarnos al rival con el equipo personalizado que tengamos en el modo individual o decantarnos por batallas en las que se seleccionan antes de comenzar las bestias que van a acompañarnos, con un número de puntos limitado. La inclusión de este modo por parte de Taito dota al juego de una mayor profundidad y sobre todo duración, animando al jugador a conseguir mejores equipaciones y monstruos para poder ganar a cualquiera que se le cruce por el camino en el online. Además, en el caso de que no se disponga de un punto de acceso para conectarse a Internet, siempre se puede disfrutar de esta opción a corta distancia. Como única aunque importante pega, hay que señalar que a veces el retardo (o lag) en las partidas online es muy acusado, aunque es un problema que se ha ido subsanando con el tiempo.