Análisis
El mejor derrape de tu vida
Nintendo nos ofrece un renovado Mario Kart que barre con todos sus antecesores al ofrecer una experiencia de juego completísima, y con el impresionante WiFi.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 18/11/2005 20:16
La vida no se acaba en el modo Grand Prix precisamente, dispondremos de los desafiantes Contrarreloj, donde deberemos escoger piloto y kart para tratar de batir los récords de cada circuito, con el objetivo último de acercarnos lo suficiente al tiempo de los desarrolladores, lo que nos permitirá correr contra un fantasma de su mejor vuelta, que al principio nos sonarán ridículas e imposibles de igualar, pero que imitando su comportamiento, escogiendo uno de los karts de ensueño y dominando las técnicas de derrape, resultará más asequible, aunque sudaremos sangre para conseguirlo. Si superamos suficientes de estos récords del staff de Nintendo iremos ganando estrellas que nos identificarán como grandes jugadores, hasta un total de tres, por lo que si en los modo WiFi os encontráis un apodo con estas estrellas temblad, se trata de uno de los grandes jugadores de Mario Kart DS. Podremos salvar hasta 32 fantasmas en total de nuestros mejores tiempos, así como diez de nuestros amigos, pero con la limitación de que sólo podremos tener un fantasma por circuito, así que si el tiempo de nuestro amigo es mejor que el nuestro, será su fantasma el que aparezca.
Para transferir fantasmas deberemos emplear el sencillo interfaz y la conexión WiFi, tanto local como online.
El modo Versus para un jugador nos permite correr como si fuera un multijugador pero contra bots controlados por la CPU. Podremos configurar parámetros como la clase, la dificultad de la CPU, el circuito, las reglas de victoria, la formación de equipos, algo bastante interesante aunque algo menos que en modalidad multijugador, donde el resultado total del equipo será determinante y por ello tomarán un cariz más estratégico el uso de ítems.
El modo Batalla nos permite jugar contra corredores controlados por la CPU en dos modalides bien diferenciadas. Por un lado tenemos la clásica batalla de globos, donde deberemos golpear con ítems a los rivales para acabar con sus vidas, representadas precisamente por globos.
El modo Carrera de Soles lo que nos propone es pelear para conseguir los soles o Shines de Super Mario Sunshine dispersos por el mapa. Para añadir emoción a la competición dentro de estos escenarios de batalla cerrados, podremos robar soles mediante impactos a los rivales, configurar equipos de juego, así como las condiciones de victoria, lo que hace tremendamente emocionante y estratégico el desarrollo de estas batallas.
Los escenarios de estas dos modalidades de batalla difieren bastante de los circuitos de carrera, ya que se trata de Arenas cerradas, algunas de las cuales son bastante originales, como una enorme Nintendo DS instalada en el cielo, una casa fantasma, un enorme pastel, donde podremos rebotar contra el merengue, o saltar por encima de la cima, una playa con marea, el clásico escenario con tuberías que nos teletransportarán, una ciudad bloque también bastante clásica, que hacen que el "corre, corre, que te pillo" se convierta en una experiencia de juego bastante divertida.
Pasemos a comentar una de las mayores novedades del juego, el modo Misiones, que añade durabilidad al título, y que representa el aspecto más original del mismo, más allá de la lógica evolución del multijugador que trataremos después.