Análisis
El mejor derrape de tu vida
Nintendo nos ofrece un renovado Mario Kart que barre con todos sus antecesores al ofrecer una experiencia de juego completísima, y con el impresionante WiFi.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 18/11/2005 20:16
Como hemos comentado anteriormente, una de las mayores novedades del título, que demuestra como se han exprimido los sesos los programadores para ofrecernos una experiencia de juego continuista, pero con novedades y espíritu propio, son las misiones. Divididas en seis niveles de dificultad, nos propondrán diversos retos de dificultad creciente, ocho por nivel, que culminarán con una novena casilla donde nos enfrentaremos contra el jefe del mundo, bien en una batalla en un escenario cerrado, o una titánica carrera.
Los objetivos de las misiones van desde pasar por las puertas numeradas de un circuito por orden, irá aumentando el número de puertas y su "desorden" lo que nos obligará en circuitos cerrados a ubicar y memorizar el camino más corto para pasar por todas dentro del tiempo límite, o a usar cualquier acelerón extra para reducir el tiempo. En otras pruebas deberemos golpear y destruir varias cajas de objetos, algunas bastante escondidas, o incluso en movimiento constante, una de las pruebas más complicadas del juego nos colocará en un enorme circuito de batalla con diversos niveles, puentes que comunican unas zonas con otras, y donde deberemos recorrer a toda prisa y golpear las cajas móviles bastante esquivas.
Otras pruebas pondrá a prueba nuestra puntería, como por ejemplo lanzando conchazos a unos esquivos topos que saldrán a toda pastilla de sus escondrijos, debiendo completar el cupo en un tiempo límite. En este caso la paciencia valdrá su peso en oro, ya que para garantizarnos el éxito nada mejor que acercarnos al objetivo y ser pacientes para golpear en el momento exacto, ya que desde lejos será casi imposible calcular el momento justo de impacto. Otra prueba similar nos propondrá lanzar unas bombas, con trayectoria parabólica contra unos objetivos lejanos, aunque más sencilla que la anterior.
Coger una estrella y golpear a Cheep Cheep, debiendo recuperar el ítem en cuanto pasen sus efectos, conseguir llegar a una meta en un tiempo límite, realizando un número de derrapes creciente en algunas curvas imposibles, hará que de una vez por todas nos pongamos en serio a dominar la técnica. Salir marcha atrás de la mansión de Luigi, recoger unos ítems sin tocar a los enemigos que ejercen de límites, también marcha atrás pondrá a prueba nuestra orientación a la hora de girar en sentido inverso. Recoger una serie de monedas, para lo cual deberemos mantener la línea de trazada de las monedas, penalizando bastante el tener que dar marcha atrás para conseguir alguno de estos objetos que nos hayamos dejado, será otro grupo de tareas que nos encontraremos habitualmente. En una de las misiones deberemos conseguir monedas evitando las manecillas del reloj, mientras que en otra un fantasma nos perseguirá y robará las monedas, debiendo colocarnos a su lado para que se haga transparente y robarle de nuevo las preciadas monedas.
Como hemos comentado, los duelos más especiales se darán en la casilla central de cada uno de los seis mundos. Desde luchas a empujones (acelerones), contra enemigos que deberemos expulsar del ring, y que a su vez nos atacarán o tratarán de expulsar, con un contador de vida en forma de globos para nuestro personaje, carreras de gran dificultad en un circuito, golpear en el ojo a unas enormes manos, serán algunos de los desafíos propuestos en este caso.
Si ya finalizar el modo cuesta trabajo, conseguir un ranking de varias estrellas en todas las pruebas, para lo cual habrá que realizar la tarea en el menor tiempo posible, se convertirá en algo que nos llevará mucho, mucho tiempo. Se trata de una innovación tremendamente positiva, un modo excepcionalmente adictivo que alarga bastante la duración del juego y que nos ofrece unos retos que difieren bastante de los demás modos de juego, sin duda un gran acierto por parte de los productores.