El título nos da la opción de poder controlar los pases, saltos, tapones, tiros, etc., con los botones frontales, aunque la verdad es que no resulta una opción demasiado recomendable al limitar, o incluso imposibilitar, ciertas acciones. Además de que resulta más encorsetado, y no acaba de encajar con la filosofía del juego, que está pensado al 100% para el control táctil. Este tipo de control no resulta ágil, ya que el desarrollo y filosofía del juego están pensados al 100% para manejarse con el stylus.
Además debemos lamentar ciertos fallos en el control táctil, tanto a la hora de lanzar, cerrar el rebote, la desorientación que sufriremos muchas veces al perder el balón y seguir la cámara a nuestro jugador sin balón, continuando la acción fuera de nuestro campo visual, el sistema de anotación o consecución de monedas, provoca que el título no pueda ser considerado realmente como un juego de baloncesto.
Al escoger los miembros del equipo deberemos tener en cuenta que existen diversos tipos de personajes que serán más rápidos, mejores lanzadores, físicamente superiores para realizar mates, rebotear, etc., así como los clásicos todoterreno, donde quedará encuadrado Mario. De esta forma, y según vayamos desbloqueando personajes adicionales, contaremos con cierto grado estratégico a la hora decidir nuestras formaciones.
Dispondremos de los siguientes personajes: Mario, Luigi, Peach, Daisy, Wario, Waluigi, Yoshi, Donkey Kong, Diddy Kong, Bowser Jr., Bowser, Koopa, Dixie Kong, Fly Guy, Koopa Paratroopa, Birdo, Boo, así como cinco personajes de Final Fantasy: Mago Negro, Mago Blanco, Ninja, Cactillo y Moguri.
El título dispone de diversos modos de juego para un jugador, como los partidos amistosos y enfrentamientos contra jugadores a nivel local, que nos hacen acumular puntos de experiencia y subir de rango, obteniendo premios como nuevos balones. Además, no podían faltar los clásicos torneos, basados en las copas de Mario Kart, donde deberemos superar a tres equipos, con una presentación del cuadro de resultados bastante retro, homenaje a Super Mario Bros. Tras superar los tres primeros torneos, desbloquearemos la cuarta copa, Arco Iris, que dispone de un enfrentamiento especial para la final, contra el equipo formado por integrantes de Final Fantasy, muy, muy complicado. Tras superar este enfrentamiento desbloquearemos un nivel de dificultad adicional para este modo torneo.
Al ir superando los torneos, iremos desbloqueando personajes y nuevos trajes, dependiendo estos últimos del metal de la copa obtenida, que vendrá determinado por la diferencia media contra los rivales en el citado torneo, lo cual invita a rejugar una y otra vez cada competición.
Además de estos modos de juego tradicionales, disponemos de varios minijuegos, tanto en solitario, como para multijugador, en este caso, y a diferencia de los enfrentamientos en partidos, hasta para cuatro jugadores. El minijuego en solitario será Dribbling Contrarreloj, que encontraremos dentro del apartado de Retos, junto a Entrenamiento y Tiro Especial. Se nos propondrá conseguir 100 monedas y llegar a la meta en el menor tiempo posible, con unas limitaciones preestablecidas para superar el nivel y acceder a nuevos escenarios.
Dentro de los modos multijugador, además de Amistoso y Dribbling Contrarreloj, podremos jugar a un modo competitivo de recolección de monedas, para cuatro jugadores. Pese a que el juego permite transferir la partida a otras DS que no dispongan del cartucho de Mario Slam Basketball, se hace especialmente recomendable para disfrutar en toda su extensión, el que cada jugador cuente con su propia copia.
La durabilidad del título para un jugador es algo reducida, ya que pese a poseer niveles adicionales de dificultad, y pese a poder intentar subir de rango en los Amistosos contra la CPU, que nos permitirán seleccionar campo, aparición de bloques amarillos, dificultad, etc., el grado de diversión contra la IA avanzada de la CPU, y el tipo de juego que deberemos aplicar para poder optar a la victoria, no es especialmente divertido. En multijugador el título gana algunos enteros, aunque la decisión final por parte de Square Enix de no incluir soporte para Nintendo WiFi Connection, merma bastante las posibilidades del título.
Los minijuegos no aportan prácticamente nada al conjunto, y resultan especialmente poco imaginativos y divertidos, especialmente si los comparamos con los del Mario Power Tennis de Game Boy Advance, agravado si tenemos en cuenta las posibilidades que otorga el deporte en sí, y el control táctil.