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Mario vs Donkey Kong
Viejas peleas, nuevos tiempos
¿Otro remake?
En esta generación de consolas es difícil escapar de los remakes. Están por todas partes y lo peor es que no es sólo los remakes: las propias conversiones directas se disfrazan de remakes ofreciéndonos como novedades simples extras de dudosa utilidad. La reutilización de clásicos está a la orden del día dentro de las compañías, gastan mucho menos dinero conversionando un juego antiguo y además luego lo venden a precio de novedad, todo un invento para escapar de la crisis que sufre el sector.
Los usuarios no parecen muy satisfechos con los remakes: en los foros se les critica por falta de originalidad y por el descaro de la compañías para sacar dinero fácil. Pero, eso sí, cualquier jugador daría lo que fuera para que hicieran un remake de ese juegazo que le cautivó en otra época. Y la verdad es que hay algunos que merecen mucho la pena, como el Resident Evil de Gamecube, el Metroid Zero Misión de la Gameboy Advance o el propio Mario vs Donkey Kong.
33 años han pasado desde que Mario y Donkey Kong empezaran su andadura juntos en este mundillo. Entonces Mario tenía el "original" nombre de Jumpman y ni siquiera estaba Peach, sino un sucedáneo de princesa llamada Pauline. Hubo varias continuaciones del exitoso juego, donde incluso se tornaban los papeles y era Mario el enemigo mientras que el hijo de Donkey Kong hacía su aparición como héroe protagonista del juego. En 1994 salió la versión para la Gameboy de Nintendo tomando como base el concepto original pero dotando a Mario de muchos mas movimientos y unos escenarios algo mas complejos y menos repetitivos.
Y es ahora, una década después, cuando Nintendo Software Technology, first-party estadounidense de Nintendo, retoman los conceptos de la versión para la monocroma de Nintendo para adaptarlo a la Gameboy Advance. Pero, ¿hasta que punto es este Mario vs Donkey Kong un remake?
La historia (o en este caso, excusa para disfrutar)
El juego comienza con Donkey Kong viendo tranquilamente la televisión en su casa cuando, mientras cambia de canal en canal, observa el lanzamiento de un nuevo juguete que promete levantar pasiones entre los más pequeños: los Mini-Marios. Cual coleccionista freak, Donkey Kong sale en busca de los Mini-Marios con tan mala suerte de que todos están agotados (estas cosas de Nintendo son un éxito). En un ataque de rabia decide ir directamente a la fábrica de los juguetes, la Mario Toy Company, y robarlos todos. Mario observa el robo y decide salir detrás del ladrón (obviamente son ventas perdidas, y todos sabemos del amor de Mario por el dinero desde que le dan una vida por cada 100 monedas). Se ha abandonado por tanto el trillado argumento de rescatar a la princesa (llámese Pauline, Peach o Daisy) por el de rescatar a los Mini-Marios, algo que si bien no parece un gran cambio argumental sí influirá positivamente en el desarrollo jugable del título.
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