Análisis
El camino del ninja
Klei Entertainment nos presenta uno de los mejores títulos de sigilo de hace muchos años con una elegancia increíble.
Por Rodrigo Aliende
| Publicado el día 17/10/2012 09:13
La sensación de progresión es algo que está muy conseguido en el juego. Los primeros niveles están repletos de lugares donde esconderse, desde donde atacar sin necesidad de exponernos demasiado y con unos enemigos débiles que tienen pautas fáciles de seguir. Sin embargo, poco a poco, los escenarios se vuelven más en nuestra contra, aparecen nuevos enemigos más duros, ágiles e inteligentes y obstáculos más difíciles de superar.
La habilidad para matar es tan importante como la habilidad para esquivar rayos láseres y resolver puzles, más aún si queremos hacer frente a los desafíos que hay en cada uno de los niveles. Estos aprovechan alguna novedad que se haya introducido en dicha misión y las explotan para crear un mapa que dé que pensar al jugador. La dificultad no es demasiado alta, pero sí que es necesario un tiempo para averiguar la trampa y otro para ejecutar la actuación como es debido.
En cada uno de los niveles podemos conseguir hasta nueve sellos mediante tres procesos diferentes: por la puntuación que obtengamos (cada muerte nos da puntos); si hemos cumplido todos o algunos de los objetivos secundarios; y si hemos recuperado todos los objetos coleccionables. Estos sellos son esenciales para adquirir nuevas habilidades y mejorar nuestras armas. Además, podemos obtener nuevos trajes, cada uno con unas características muy específicas, con sus ventajas y desventajas.
Los escenarios están a un gran nivel tanto de diseño como artístico. Constantemente nos encontramos con varios caminos por los que ir. Todos llevan al mismo lugar al final, pero cada uno está pensado para afrontar el desafío de una manera diferente, a veces más fácil y otras más difícil. El tamaño del mapa no es para tomárselo a broma y no es del todo extraño tener que mirar el mapa para situarnos.
De la dirección artística hay poco que decir porque se ve claramente el trabajo que hay detrás. Todo el tiempo está presente el juego de luces y sombras, con los personajes que se vuelven totalmente negros cuando están en la oscuridad y recuperan su color con la claridad. El peculiar estilo hecho popular en Shank se mantiene aquí. Mark of the Ninja está muy cuidado y tiene multitud de detalles, como la recreación del sonido de forma gráfica. Cualquier elemento que emita sonido se ve reflejado con un círculo de color azulado o incluso el afilado olfato de los perros con uno morado. Los diseñadores han conseguido mostrar todo lo necesario para jugar sin necesidad de tener un HUD intrusivo en pantalla.
La banda sonora pasa desapercibida cual ninja y prácticamente todo lo que escuchamos son efectos de sonido de ambiente, como unos truenos o una tormenta de arena. El doblaje está en inglés y es más suficiente para los pocos diálogos que hay en el juego.
Una vez más, nos damos de bruces con un juego descargable excelente y con un apartado artístico que deja la boca abierta. Mark of the Ninja es la elección perfecta para aquellos que quieran sigilo puro y duro, combinado con algunos puzles y retos que superar. Consigue sorprender en todo momento y no se hace repetitivo a la larga, y eso que el juego tiene una duración digna de un juego de sobremesa actual (alrededor de 7 horas). Además, tiene la opción de "Nuevo Juego +", un auténtico reto para los ninjas más expertos, aunque le falta alguna que otra recompensa adicional para alentarnos a volver a completarlo. Klei Entertainment se ha ganado un merecido hueco entre las plataformas descargables y Mark of the Ninja es la última prueba de ello.