Análisis
Una ópera galáctica
Mass Effect es uno de esos juegos que acerca al usuario a la delgada línea que separa el cine de los videojuegos. Un imprescindible para cualquier aficionado.
Por Lancelot
| Publicado el día 11/05/2009 08:48
Diálogo de nueva generación
Los creadores del juego dijeron una vez que en Mass Effect encontraríamos "actores virtuales". Esa denominación no puede ser más acertada. El sistema de diálogos de Mass Effect es el más ambicioso, realista y bien hecho que se ha creado nunca. Los personajes no sólo mueven los labios con una sincronización pasmosa, sino que, además, el sabio uso de la captura de movimientos y otros detalles los ha dotado de personalidad. Los rostros muestran arrugas, expresiones de preocupación, de sospecha o sorpresa, rompiendo con todo lo visto hasta ahora. Otro factor muy interesante es el sistema de selección de respuestas. A medida que subimos de nivel tendremos acceso a dar más respuestas en función de si somos intimidantes o carismáticos, pero ninguna de estas frases están escritas en ese menú de selección. Será el propio protagonista el que la termine o diga otra cosa distinta bajo el mismo concepto. Es cierto que hay mucho que trabajar todavía y que nada es perfecto, pero esto es un buen detalle que le suma un par de buenos puntos.
A esto hay que sumar que las relaciones entre el protagonista y los compañeros son ricas y complejas, en ocasiones hasta malsanas. No sólo tendremos libertad a la hora de explorar toda la galaxia, puesta ahí a nuestra entera disposición, sino que además seremos libres en la forma en que tratamos con nuestros compañeros. Esto impacta inmediatamente en la opinión que tengan cada uno de ellos acerca de nosotros, dando a luz situaciones bastante ingeniosas, algunas de ellas incluso algo cómicas.
Gráficamente impecable
Disfrutar de Mass Effect con un buen equipo y un buen monitor a altas resoluciones no tiene precio. Es un lujo que no muchos pueden permitirse, pero el resultado logrado es asombroso. Mass Effect tiene un encanto, una belleza atenuada que posiblemente no se palpe desde un primer momento. El motor gráfico gestiona con soltura innumerables efectos de luz, texturas de detalle altísimo y filtros gráficos (todo esto, repetimos, con un PC a la altura). De especial mención es el filtro granulado que tiene el juego (y que se puede desactivar desde el menú), que lo hace más cinematográfico si cabe.
Como decimos, Mass Effect cuenta con una belleza perenne que quizás no se aprecie a simple vista. El diseño de armaduras, naves y personajes (humanos, extraterrestres y enemigos) está realizado con una mano de oro. No diríamos ningún disparate si decimos que el talento artístico de los diseñadores de Mass Effect es uno de los mejores en cuanto a personalidad. Y es que tanto el acabado puramente gráfico como artístico forman un universo que se respira.
Sin embargo, nada está carente de fallos. De vez en cuando, al empezar la partida, el juego tarda en cargar ciertas texturas. Este error no es ni mucho menos tan acusado como en su hermano de Xbox 360, pero sigue presente.
Los efectos de luz están muy bien conseguidos, amén de las texturas y las animaciones
|
Recorreremos desde pasillos estrechos llenos de enemigos hasta enormes y complejos planetas
|
Al apuntar, la cámara se acopla a nuestro hombro para tener una buena visión del enemigo
|
Los dialogos de Mass Effect son un referente. Además, cuenta con un guión muy elaborado
|