Jugabilidad y desarrollo
El título se desarrolla en forma de misiones, 6 concretamente para completar el juego. Es verdad que aunque sean pocas también son bastante longevas, podemos tardar más de una hora en completar algunas. Sin embargo, este es uno de sus principales fallos, su corta duración, en unas 7 horas podemos acabar perfectamente el modo historia. Sin nada interesante para rejugarlo a excepción de conseguir todos los logros.
El aspecto principal y el que determinará en muchos casos nuestro triunfo o la derrota será la elección del lugar de aterrizaje. Cuando saltemos nos indicaran por medio de granadas que expulsan un humo verde los lugares dónde es seguro aterrizar, que están llenas de objetos curativos, así como armas y munición. Sin embargo por las grandes posibilidades que ofrece al comenzar una misión, pocas veces serán las que vayamos ahí. Aquí podemos olvidarnos de las típicas redes de alambrado que nos impiden explorar más allá del escenario predefinido, esta vez tenemos la posibilidad de movernos por todo el mapeado al completo.
Conforme vayamos avanzando el juego iremos dominando mejor este innovador comienzo, dirigiéndonos a un lugar que determiné la forma en la que desarrollaremos la misión. Por ejemplo, algunas veces divisaremos la posición de algunas tropas enemigas y si coincide que hay algún edificio a sus espaldas podemos intentar aterrizar ahí para emboscarlos. También podremos elegir lugares elevados para usar nuestras dotes como francotirador y dar cobertura a nuestros compañeros que están luchando cara a cara con los alemanes, eliminándolos sin levantar muchas sospechas.
Podremos resolver cada una de las situaciones que se nos planteé de muchas maneras. Los enemigos no empezarán a aparecer una vez lleguemos a un punto determinado sino que ya estarán apostados en el territorio cuando caigamos con nuestro paracaídas. Así que habiéndolos divisado anteriormente y con las instrucciones previas al salto podremos encarar las batallas dando rienda suelta a nuestra imaginación.
Las misiones se desarrollan en forma de distintos objetivos que debemos ir cumpliendo. Estas tareas son las típicas de despejar una zona enemiga, destruir algunas estructuras como las bases antiaéreas, etc. Como hemos comentado anteriormente las misiones son bastante largas por lo que el título se irá guardando automáticamente cada vez que cumplamos un objetivo para evitarnos el palo de tener que comenzar desde el principio si caemos muertos.
Otra novedad que se ha incluido ha sido la mejora en el manejo y propiedades de las armas conforme vaya aumentando nuestra experiencia con ellas. Al comienzo seremos novatos en el uso de todas ellas. Nuestra experiencia se irá incrementando conforme vaya abatiendo enemigos, pudiendo llegar a mejorarlas hasta tres veces; incrementando tanto nuestro manejo como sus propiedades, subiendo la capacidad del cargador, la potencia de fuego, etc. Esto es un gran acierto que podremos combinar con la elección del lugar de aterrizaje. Por ejemplo si nos especializamos con el rifle de precisión, podremos situarnos en lugares elevados al comenzar un nivel y desde ahí dar buen uso a toda la experiencia que hemos conseguido con él. Aunque bajo nuestro punto de vista este sistema tiene un fallo que llega a trastocar el realismo del título; por ejemplo si subimos al máximo las posibilidades de la pistola, ésta llegará a un grado de mejora con el que a veces mataremos enemigos de un sólo disparo, haciéndose algo irreal que un soldado termine con gran parte de un ejercito con la más simple de las armas de fuego.
La forma en la que se nos muestra la salud de nuestro soldado también ha cambiado con respecto a las anteriores entregas. Dejando atrás la típica brújula que caracterizaba a estos títulos y dando paso a la efectiva barra de salud y su autoregeneración. Sólo perderemos salud cuando perdamos una de las cuatro porciones al completo, si esta se queda media se regenerará automáticamente volviendo a llenarse, un sistema sospechósamente parecido al de
Resistance: Fall of Man.