
|
Diversión y jugabilidad
El desarrollo de Medal of Honor nos permite disfrutar de dos estilos de juego bien diferenciados en la misma aventura para un sólo jugador. Por un lado hay momentos de mucha acción en la que tendremos que hacer frente a nuestros enemigos y ser rápidos con nuestras armas, mientras que también habrán muchos momentos de sigilo y cautela, siendo estos probablemente los más emocionantes del juego. La realización de los niveles invita a que el jugador se esconda, evite ser visto por los enemigos o a que los ataque por sorpresa, aunque hay que reconocer que evidentemente no llega al nivel visto en posteriores juegos de la misma saga, especialmente debido a que muestran una cierta linealidad que no nos permite desviarnos demasiado del camino a seguir.
En el modo para un sólo jugador tenemos una aventura considerablemente larga, que es bastante difícil por momentos, y en la que se nos van anunciando los distintos objetivos a cumplir en cada nivel. Una vez los hayamos superado se nos revelan toda clase de estadísticas en función de como lo hayamos hecho en esa partida. De esta manera podemos conocer por ejemplo cuales han sido las partes del cuerpo a las que más solemos disparar en nuestros enemigos (cabeza, brazos, piernas...) o recibir una calificación (Media, Buena o Excelente) según la puntuación que hayamos logrado.
Por último nos encontramos también con que el juego incluye un modo multijugador. En él, podremos elegir entre varios personajes disponibles para enfrentarnos contra un amigo en escenarios creados específicamente para ser jugados en esta modalidad. Antes de cada partida el juego nos permite elegir el grupo de armas que vamos a usar, el tiempo de combate, el número de victorias para ganar la partida y el escenario que queremos visitar. La inclusión de esta modalidad puede resultar algo limitada al permitir jugar a tan sólo dos jugadores mientras que otros juegos del género (sobretodo en Nintendo 64) presumían de sus partidas para hasta cuatro jugadores en una sóla consola, pero hay que reconocer que dentro de lo que cabe el multijugador de Medal of Honor resulta divertido y es un extra que se agredece para desconectar por un momento de la aventura principal.
Cerrando ya con la crítica, y teniendo en cuenta el género del que estamos hablando, no podemos olvidarnos de comentar las armas que hacen aparición en este juego. El arsenal de Medal of Honor, pese a resultar algo limitado para lo que estamos acostumbrados hoy en día, resulta bastante variado y completo, ya que encontraremos armas de todo tipo: bazookas, granadas (con las cuales corremos el riesgo de que pueden ser devueltas por el enemigo una vez se las hemos lanzado), pistolas, rifle francotirador, escopetas, etc. Controlarlas puede resultarnos algo lioso sobretodo durante las primeras partidas, puesto que parece que el control necesitase algún que otro ajuste para lograr una mejor precisión, pero con la práctica nos acabaremos acostumbrando.
Conclusiones
Por su ambientación, su banda sonora, su durabilidad y su diversión estamos ante uno de los referentes del género de los shooters en primera persona para PSOne junto a su secuela Underground y -en otro estilo- Quake II. Sólo es criticable en parte, su apartado gráfico que pese a ser bastante bueno, nos muestra escenarios en ocasiones demasiado oscuros que evidencian ciertas limitaciones del hardware de la consola de Sony. Aún así esto es un fallo menor que no consigue empañar el conjunto, y no podemos sino alabar éste título de Dreamworks y EA que es sin duda un imprescindible para esta consola.
PÁSALO >>
Compartir
|

|