Análisis
Serpenteando en la perfección
Tres años de desarrollo han servido a Hideo Kojima para conseguir crear la, posiblemente, mejor entrega de la saga Metal Gear. Las serpientes vuelven a apropiarse de tu PlayStation 2.
Por Pablo González Taboada
| Publicado el día 23/03/2005 00:16
La siguiente ""lacra"" son los videos, y nos vamos a explicar. La calidad de los mismos es sobresaliente, con unas coreografías sorprendentes y unos momentos memorables, pero hay muchísimos y, en ocasiones, llega a hacerse un poco pesado. Vale, pueden pasarse... pero pierde la gracia. El verdadero "problema" reside en los videos argumentales, o históricos, que nos muestran escenas reales de gente como Kennedy, restándole "emoción" a la aventura. Son muy necesarios, por que el argumento es bestial y se forja en torno a ellos, pero a muchos jugadores quizá no les agrade ver tanta escena cinemática.
Respecto al argumento, no nos gustaría destripárselo a nadie, pues la gracia está en vivirlo, pero a grandes rasgos vendría a colocarnos en una selva de la Unión Soviética. Nuestro personaje a controlar será Naked Snake (nombre en clave) y nuestra misión es rescatar a un científico retenido por la oposición llamado Sokolov y volver ambos a los Estados Unidos sanos y salvos. Para dicha tarea debemos ir en dirección a una fábrica situada al noroeste de nuestra situación. Tras llegar ahí, nos daremos cuenta de que estamos solos hasta que aparece Ocelot y su grupo de guardias y nos reta a una "batalla".
Tras darle una merecida paliza nos dirigiremos con Sokolov de nuevo a casa, aunque por el camino nos toparemos con The Boss, nuestra mentora en tiempos pasados que, por una u otra razón -no lo diremos- nos tumba y nos lanza río abajo, haciéndose con el control de Sokolov. Tras recuperarnos del golpe (y menudo golpe...) dejaremos atrás dicha misión, la Misión Virtuosa, y comenzará la verdadera trama del juego que, como era de esperar, tendréis que descubrir vosotros mismos.
Pero ahí no acaba la cosa
Snake Eater es mucho más que un simple desarrollo lineal, tal es la complejidad de su trama y la cantidad de secretos que esconde, que invita a ser re-jugado una y otra vez. Tanto es así, que es imposible descubrir absolutamente todo lo que brinda en una primera partida, por muy atentos que seamos.
En primer lugar, contamos con una serie de secretos bastante interesante, que se resume en obtener todos los camuflajes disponibles en el juego. Los más comunes serían los de científico, el de Raikov y el de mantenimiento, pero además tendremos otros como los de los jefes finales: The Pain, The End, The Fear, The Sorrow, The Boss, Ocelot y Volgin. Cada uno de ellos ofrece a Snake unas características especiales como más resistencia al fuego, recuperación de vitalidad en CQC, etcétera. Además de estos, otros tantos que encontraremos en los mapeados, como Resplandor, así como pinturas faciales del índole de Kabuki, que cubre nuestra cara completamente de pintura blanca, dando así un aspecto bastante macabro.
Además tenemos armas secretas, tres en total, como la pistola EZ para todos los niveles de dificultad (solo está disponible por defecto en Muy Fácil y Fácil), la pistola SAA de Ocelot y la ametralladora Patriot de The Boss. Otros secretos como verle los implantes en el pecho a EVA, verla en ropa interior, sacar fotos a fantasmas, disfrutar del minijuego slash'em up en la pesadilla de Snake, hablar con el guardia Johnny, obtener uno u otro ranking de puntuación al completar el juego... Ah, y no podemos olvidarnos de las dichosas ranitas, 64 esparcidas por todo el mapa y que nos regalarán, de activarlas todas, el camuflaje óptico. Por no mencionar las distintas formas de acabar con un mismo personaje, los videos alternativos...
No sabía que en Rusia también se celebra el Halloween. Vivir para ver...
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En esa escena Volgin tiene un orgasmo, de verdad
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The Boss montando a un caballo blanco
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Los monos de Ape Escape junto a Naked Snake. Y luego decian que Kingdom Hearts es surrealista
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