Análisis
Sobre el origen de las serpientes y el Gran Jefe
Hideo Kojima nos ofrece su más grandiosa obra en esta generación y posiblemente de su vida. Con "Snake Eater" la saga "Metal Gear Solid" alcanza un nuevo nivel de calidad .
Por David García Abril
| Publicado el día 12/11/2005 01:51
¿Qué comentar de los gráficos de este juego? La verdad es que basta con echar un vistazo a las capturas para darse cuenta de ello. Y es que nos encontramos al que es, probablemente, el mejor trabajo gráfico realizado en PlayStation 2 hasta la fecha. Aunque en un principio intentaron hacer una adaptación del motor gráfico de MGS2, Kojima y su equipo tuvieron que estrujarse los sesos a base de bien para exprimir al máximo la capacidad gráfica de la bestia negra de Sony y conseguir tal gran obra. Lógicamente, no sorprenden tanto como hicieron en su día los alardes visuales de "Sons of Liberty", pero ello no es impedimento para que los paladares más exigentes se vean casi abrumados por el espectáculo gráfico conseguido por los chicos de KCEJ.
Para empezar, los personajes, además de volver a contar con los grandiosos diseños de Yoji Shinkawa, cuentan con un número mayor de polígonos que en el juego precedente. Tanto expresiones faciales como corporales cuentan con un realismo impresionante, cuidado hasta el más mínimo detalle, amén de resultar muy naturales. Las animaciones generales están al mismo nivel y por si esto fuera poco, todo esto es aplicable no solo a los personajes humanos. Al estar ambientado en una jungla con encontraremos con una larga lista de animales de la más diversa índole. Aunque hay algunos animales que echan en falta unos cuantos polígonos más, su calidad está fuera de toda duda. Será toda una delicia abrirse paso a través de la maleza y observar como un grupo de pájaros sale volando o ver a una serpiente reptando por el suelo y levantándose para inyectar su veneno a su presa (urséase, nosotros mismos como no nos andemos con ojo)
No obstante, más que en los personajes, donde realmente se nota el salto cualitativo con respecto a la segunda entrega es en los escenarios. Casi parece hasta mentira que PS2 sea capaz de generar unos escenarios con una cantidad de detalles tan elevado: troncos modelados de manera independiente (nada de "copiar y pegar" el mismo modelado), hierba alta con hebras en completas 3D, en vez de usar sprites, rocas de los más variados tamaños y texturas, charcas y ríos de aguas cristalinas o cenagosas según el escenario, etc... Todo ello sin que la tasa de cuadros por segundo apenas sí se resienta. Claro que no todo serás escenarios selváticos. También nos adentraremos en plantas industriales en los que, si bien no se nota tanto la diferencia con respecto a MGS2, tienen un aspecto fantástico a pesar de todo. Además en el interior de estos edificios se respira una ambientación tipo años 60 que le va como anillo al dedo al juego.
En lo referente a efectos visuales tendremos también para dar y tomar. Disparos y explosiones quizás no impresionen tanto como los efectos de luz o el fuego (este último alcanzando un realismo solo superado por "Resident Evil 4"). También vuelven efectos más clásicos como las de las gafas de visión nocturna y térmica, funcionando siempre a las mil maravillas.
Cabe decir que donde los gráficos muestran una mayor grandeza es en las secuencias de video, donde además de mostrar efectos especiales más elaborados que no se ven en las imágenes "in-game", como por ejemplo una explosión nuclear, Kojima se muestra más ducho en el uso de la fotografía que en las dos entregas anteriores, sabiendo usar filtros de color adecuados para cada ocasión. Y es que Kojima en general se muestra más habilidoso cinematográficamente hablando que en la segunda entrega.
Difícilmente veréis una selva mejor realizada que la de este juego en mucho tiempo
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Los modelados de los personajes también han mejorado significativamente respecto a MGS2
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Los mejores efectos, no obstante, se reservan para las escenas de video
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