Por si aun alguien anda despistado y no sabe muy bien de qué trata el juego, os haremos un breve resúmen, aunque lo mejor es remitiros
al análisis de Metal Gear Solid 3: Snake Eater que publicamos en su día.
La trama nos revoca a los orígenes de la saga, los inicios de uno de las historias más sólidas, fascinantes y mágicas que nos ha brindado el mercado del ocio electrónico. En los años 60, en plena guerra fría. Después de la segunda guerra mundial, el mundo se ha dividido en dos grupos: Oriente y Occidente.
El 16 de octubre de 1962 el mundo está a punto de estallar en una guerra nuclear debido a que el presidente de los Estados Unidos de America, John Fitzgerald Kennedy se entera de que la Unión Soviética ha colocado misíles nucleares en Cuba. Diez días más tarde y después de intensas negociaciones, el presidente americano logra poner fin a la crisis de los misíles en Cuba gracias a un trato con los soviéticos. América debería entregarles a Nikolai Stepanovich Sokolov, científico desertor soviético. Y así lo hizo, lo entregaron a su país de origen, pero no sabía para qué lo querían los Soviéticos...
Dos años más tarde, América descubrió que Sokolov era el creador de un arma temible, capaz de lanzar misíles nucleares, y se pusieron manos a la obra para su rescate. Para ello, la unidad secreta FOX, dirigida por el Major Tom y acostumbrada a trabajar con un sólo hombre, envía a Snake, uno de sus mejores soldados a rescatar a éste científico.
Así comienza una de las historias más apasionantes y emocionantes que jamás se ha creado. Traiciones, intriga, cambios de guión y, sobretodo, mucha carga emocional y sentimental, hacen de MGS3: S digno de cualquier película de Hollywood. A más de uno se le puede escapar una lágrima después de completar la aventura.
La saga ha sido criticada en ocasiones por la multitud de escenas cinemáticas y charlas vía códec. En esta ocasión han sido reducidas considerablemente. Pese a que hay escenas de larga duración tanto al principio como al final de la aventura, en la parte central los vídeos brillan por su ausencia. Además estas escenas no se hacen nada pesadas debido a su grandeza y espectacularidad propia de la saga; "Made in Kojima".