Análisis
Ella siempre vuelve
Samus Aran aterriza otra vez en Gamecube en una aventura multidimensional donde nos esperan nuevas y sorprendentes situaciones, rompiendo aquello de que segundas partes nunca fueron buenas.
Por Juan Palma
| Publicado el día 06/12/2004 17:57
Cuando nuestra protagonista se dispone a tomar tierra, una descarga eléctrica de la atmósfera de Éter daña su nave, obligándola a tener que esperar a que el sistema de autorreparación termine su trabajo antes de poder regresar al espacio. Poco después de empezar su investigación en la superficie del planeta, sucede algo extraño. Muchas de las habilidades de su armadura de combate han sido robadas por unos extraños seres que aparecieron en un lugar desconocido al que se teletransportó accidentalmente durante unos escasos segundos. Seguramente estaréis pensando que esto es lo típico de la saga, tener que ponerse a recuperar las habilidades de Samus. Es cierto, sí, pero lo importante de este extraño viaje es su influencia en el desarrollo.
Las respuestas a estas preguntas no tardan en llegar. Samus se encuentra con un ser perteneciente a la raza de los Luminarios, que llegaron a Éter en busca de paz espiritual, algo similar a los Chozo. Al igual que Tallon IV, Éter sufrió el impacto de un asteroide de Phazon, que arrasó el planeta y alteró gravemente el clima. Pero el verdadero problema es que este asteroide provocó una disrupción en el espacio-tiempo del planeta, que a su vez provocó que se dividiera en dos dimensiones paralelas. Aquella segunda dimensión resultó ser una versión opuesta a la original, de la que surgieron unos seres llamados los "Oscuros", que pretendían terminar de destruir lo que quedaba de Éter. Y Samus ha llegado en el momento adecuado para ayudar a los Luminarios a destruir Éter Oscuro, que es el nombre que recibe la dimensión oscura. A todo esto hay que añadir la presencia de un misterioso doble de Samus, que ha llegado a Éter con la intención de absorber el Phazon.
Toda esta historia es lo que da pie al nuevo desarrollo del juego. Para acabar con los Oscuros y recuperar las habilidades robadas a Samus, además de la tecnología luminaria que también fue robada a sus dueños, tendremos que movernos entre dos mundos: Éter y Éter Oscuro. El viaje interdimensional se hace a través de unos portales que nos trasladarán al mismo punto en el que estábamos, pero de la dimensión opuesta. En cierta forma, esto nos obligará a "pensar en cuatro dimensiones". Cruzar un precipicio puede ser algo imposible a simple vista, pero es algo realizable si pensamos que la plataforma para cruzarlo está en otra dimensión. Esto es un simple ejemplo, pero a la hora de la verdad, los viajes dimensionales son más inteligentes de lo que parece. Modificar algo en una dimensión puede provocar que ese cambio se haga efectivo también en el otro lado, dando pie a puzzles que hay que resolver viajando entre las dos versiones de Éter. En otras ocasiones, encontraremos elementos y enemigos que se ubican en las dos dimensiones de forma simultánea, por lo que necesitaremos métodos especiales para poder verlos e interactuar con ellos.
Pero no todo es tan simple. La atmósfera de Éter Oscuro es letal para todo aquel que ose adentrarse en ella. La armadura de Aran ofrece cierta protección ante el corrosivo ambiente, pero eso no evitará que perdamos energía rápidamente. No existe una solución sencilla a este problema, salvo movernos lo más rápido posible mientras estemos en la dimensión oscura. Por fortuna, los Luminarios han ido colocando unas burbujas de luz en sus incursiones por Éter Oscuro durante las ofensivas contra los Oscuros, en las cuales podremos regenerar energía. Al principio, las burbujas serán grandes y estarán muy próximas entre sí, pero conforme avancemos, irán escaseando, obligándonos a recorrer grandes distancias sin protección alguna. Por esta razón existe el Traje Oscuro, que minimiza los daños provocados por la atmósfera de la dimensión oscura, aumentando así las posibilidades de supervivencia de nuestra chica. Aún así, seguirá siendo vital el detenernos algunos segundos en las burbujas de luz.
Éter Oscuro es un lugar peligroso sin la protección necesaria.
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Samus Oscura aparecerá en varias ocasiones durante la aventura.
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Las burbujas de luz son un seguro de vida dentro de Éter Oscuro.
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Los Luminarios nos explicarán su situación y nos ayudarán en la complicada misión.
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