Y por fin llegó el momento. Metroid Prime 3 Corruption es un juego anunciado desde la misma presentación de la consola anteriormente conocida como Revolution, hace más de un año. Además, iba a ser juego de lanzamiento de Wii junto a
Zelda: Twilight Princess, así que la salida de la nueva consola de Nintendo prometía ser de lujo. Pero a falta de escasas semanas para ese día, la nueva aventura de Samus se vio retrasada varios meses, concretamente hasta finales de agosto de este año, a lo que hay que sumar un inexplicable retraso de dos meses más para los europeos. Así que no es de extrañar que, después de una espera tan larga, nos mostremos emocionados por poder tener el juego finalmente en nuestras manos.
Pero empecemos a entrar en materia. A estas alturas ya todo el mundo debe ser que Corruption es el cierre de la trilogía iniciada en Gamecube con
Metroid Prime, cuya principal característica respecto a la saga tradicional es el paso a una vista en primera persona sin que ello suponga un cambio drástico en su filosofía. Seguimos en una aventura de exploración a lo largo de diversas áreas bien definidas, cuyo desarrollo consiste, muy básicamente, en buscar nuevas habilidades que nos permitan seguir avanzando.
Y aunque Corruption se mantiene fiel al espíritu de la saga, esta nueva entrega aporta bastantes novedades que hacen que este juego se sienta de otra manera. En los dos anteriores
Prime, llegábamos a los planetas Tallon IV y Éter, donde sólo quedan restos de antiguas civilizaciones, brutalmente arrasadas por la contaminación radiactiva del
Phazon o por la guerra. Hasta ahora estábamos acostumbrados a ver la historia de esta manera, en forma de sucesos pasados, muchas veces a base de escanear documentos. Pero esta tercera entrega nos va a permitir ver la historia desde el lado que siempre ha estado ahí pero que nunca habíamos visto en la saga, en esta ocasión tendremos oportunidad de vivirla en el mismo momento en el que los hechos tienen lugar, si bien habrá parte de la historia que habrá que seguir leyendo en los documentos escaneables. Y además, el Phazon, elemento sobre el que gira toda la saga, ganará un protagonismo especial en Corruption y esta vez viviremos sus efectos en primera persona.
Pero pongámonos en antecedentes. Han pasado seis meses desde que Samus Aran hiciera desaparecer la dimensión oscura del planeta Éter, suceso que tuvo lugar en
Echoes. Los Piratas Espaciales siguen investigando con el Phazon y han desarrollado todo tipo de tecnología basada en él, desde armamento hasta sistemas de propulsión para naves espaciales, y ahora se disponen a acabar con la Federación Galáctica. Su ataque empieza con la destrucción de la fragata Valhalla, una de las naves más poderosas de la flota, tomando el control de la
Unidad Aurora 313 (el superordenador biológico que gestiona la fragata), y a partir de ahí lanzan un virus que inutiliza toda la red de la Federación. Tras este golpe inicial que deja en jaque las defensas, pretenden continuar con su ofensiva atacando al planeta Norion, que es el puesto avanzado de estrategia militar; y poco después a Bryyo, el mayor productor de Gel Fuel, un combustible muy utilizado por la Federación; y a Elysia, centro de investigación, reconocimiento e inteligencia.
La aventura empieza en un lugar poco habitual, dentro de la propia nave de Samus, que se encuentra en la órbita del planeta Norion. Desde allí mismo podremos empezar a jugar, accionando diferentes mecanismos de la nave a base de mover la mano de Samus con el wii-mote, así hasta poder atracar en la NFG Olimpo de la Federación. Será a partir de ahí donde habrá que empezar a familiarizarse con el nuevo control, resolviendo pequeños ejercicios para avanzar. El primero de ellos servirá para que probemos la puntería, que ahora se controla apuntando a la pantalla con el wii-mote. El mismo wii-mote es también el que sirve para girar la visión de forma similar a como lo hace un ratón de ordenador, para lo cual disponemos de tres niveles de sensibilidad que determinan el desplazamiento necesario de la mirilla para que se produzca el giro. Durante estos primeros instantes de juego también tendremos que probar el escáner de Samus, que gracias al nuevo control dispone de un ingenioso sistema para cambiar de visor. Manteniendo pulsado el botón "-" (menos), la pantalla se dividirá en tres sectores, uno para cada visor, y habrá que desplazar el puntero hacia el sector que corresponda al visor deseado. El de escaneo es el sector superior, así que para activarlo habrá que desplazar el puntero en esa dirección al tiempo que se mantiene el botón "-" pulsado. Con este visor activado, veremos distintos elementos resaltados en color azul, rojo o verde. Los azules son elementos que aportan información, los rojos son los que añaden alguna entrada a la base de datos de Samus, y los verdes son elementos ya escaneados. Manteniendo Z pulsado empezará el escaneo. También tendremos que seguir explotando la interactividad del mando de Wii, imitando los movimientos de Samus para accionar interruptores o palancas.