Y reiterándonos en la mejoría de Corruption respecto a los juegos de la pasada generación, no queremos olvidarnos de que este juego se muestra en una atípica resolución de 825x470 píxels con scan progresivo, superior a las resoluciones típicas de la anterior generación y optimizada para televisores EDTV/HDTV panorámicos, que si bien sigue sin ser lo que ofrece las consolas de la competencia, es sustancialmente superior a lo que una simple Gamecube dopada podría hacer. Y por supuesto, corriendo a 60 imágenes por segundo.
Pero en cualquier caso, lo verdaderamente importante acerca de los gráficos de Corruption, y en general de toda la saga Prime, es la dirección artística. Aspecto especialmente destacado en
Echoes y que vuelve a brillar en este cierre de la trilogía, haciendo que la atmósfera del juego eclipse fácilmente a los gráficos, aunque en la práctica suela ir todo unido. Y esto se aprecia desde el mismo instante en el que se inicia el juego, desde los propios menús, que si bien son algo más convencionales que los de la segunda entrega, se muestran, una vez más, increíblemente bellos con sus visiones microscópicas de fondo. La calidad a nivel de diseño continúa en cada uno de los escenarios en los que se desarrolla la aventura, plagados de detalles irrelevantes pero que podemos escanear sólo para satisfacer nuestra curiosidad y saber que son y para qué sirven, haciendo que los mapeados no sean simples zonas de paso, si no zonas con su propia personalidad que nos hace sentir como si estuviéramos ahí. Además de la compleja geometría de la estructura de muchos de los escenarios, destacamos también la variedad de éstos y los contrastes que podemos encontrar, como pasar de unas minas subterráneas plagadas de fuego a unos picos helados, o de atractivos decorados naturales a laboratorios ocultos.
Todo ello genialmente combinado con una excelente banda sonora que también es consecuencia de la dirección artística. Una vez más, ya desde los menús, podemos escuchar uno de los grandes temas del juego, que nos dan una idea del estilo que vamos a encontrar posteriormente. La banda sonora es completamente sintetizada, lo que refuerza el marco de ciencia ficción de Corruption, incluyendo también unos efectistas coros, también sintetizados. Se incluyen temas tan variados como los escenarios y situaciones, por ejemplo, cada jefe final tiene un tema distinto y exclusivo para él. Cada planeta tiene temas distintos para cada una de sus zonas, y también hay tonos ya conocidos, como en la zona helada de Bryyo, donde escucharemos una melodía similar a la de Phendrana (
Metroid Prime), o el regreso del tema que sonaba cuando aparecían los Piratas Espaciales en
Super Metroid, que también escucharemos remezclado en Corruption.
El apartado sonoro se completa con la obligada compatibilidad con Dolby ProLogic y con un correcto doblaje al inglés para los diálogos y conversaciones por radio, todo subtitulado al castellano. Para Samus siguen estando los mismos quejidos o gritos ya conocidos, pero sigue sin hablar, como sucede con Mario o Link. Aunque hay que aclarar una gran diferencia, y es que Mario y Link sí que hablan con otros personajes, pero nosotros ni les leemos ni les oímos, simplemente asumimos lo que están diciendo, pero este no es el caso de Samus, que lo único que le pasa es que, simplemente, no tiene nada que decir. Ella realmente nunca llega a tomar parte en ninguna conversación, y además conviene recordar que en otros juegos, como
Metroid Fusion o
Metroid Zero Mission sí que habla o nos cuenta algunas de sus reflexiones. Es decir, que Samus puede hablar y no hubiese estado de más poder escuchar sus reflexiones de su propia voz.
Conclusiones
Si el primer Metroid Prime fue un perfecto ejemplo de cómo pasar de la segunda a la tercera dimensión sin perder la esencia de un videojuego, Corruption es otro ejemplo de cómo enriquecer con nuevas sensaciones una fórmula ya conocida, pero sin comprometer el espíritu de la saga. Seguimos estando ante una aventura de exploración en primera persona, pero con nuevos componentes que nos permiten ver la historia desde un nuevo ángulo, y también ver a la propia Samus protagonizando situaciones que hasta ahora no habíamos podido imaginar. Todo ello con una atmósfera y ambientación fuera de serie, a la altura de lo exigible en una obra maestra como ésta. No se trata sólo de un excelente videojuego sin más, también es un videojuego con personalidad propia, cosa de lo que muy pocos pueden presumir.
La trilogía Prime se cierra con el mejor juego que actualmente existe para Wii, quizá extraño para muchos, teniendo en cuenta que por su jugabilidad y desarrollo es totalmente opuesto a la filosofía que Nintendo pretende vender con Wii. Pero para los jugadores veteranos, y especialmente para los jugadores de las dos anteriores entregas, Metroid Prime 3 Corruption es una compra obligada.