El año pasado disfrutamos del duelo entre los mejores juegos de carreras:
Burnout Paradise y
Midnight Club Los Angeles. Los dos con marcado dominio
arcade en la conducción (uno más que el otro) y con la característica de campar a nuestras anchas por una ciudad abierta para que lleguemos a la meta por el camino que escojamos. Ambos tienen un completo modo de juego en línea y los dos constan de una banda sonora muy cuidada. La rivalidad continúa hasta en el contenido descargable.
Los chicos de Criterion (que, recordemos, terminaron su obra mucho antes que el juego que nos ocupa hoy) han diversificado estas ampliaciones con nuevas pruebas, el modo “Party” y, sobre todo, nuevos vehículos que varían la forma de conducir (añadiendo motocicletas, coches de fantasía y hasta juguetes). Por el contrario, Rockstar San Diego ha reunido bajo el nombre de
South Central una expansión general, que afecta aumentando las posibilidades de juego en todos los sentidos. Se trata de un contenido que añade más elementos a los que había en el original, pero sin modificar demasiado la experiencia de juego.
Dos versiones: la buena y la gratis
La versión que no requiere de nuestro desembolso económico incluye todo el material necesario para que nuestros duelos en el multijugador en línea puedan producirse contra los usuarios que tengan adquirido el material
premium. Podremos recorrer el nuevo escenario, pero no participar en ninguna prueba ya que el acceso al resto del contenido nos estará vetado. Por el módico precio de 9,99 € y una ocupación de nuestro disco duro de casi dos gigas, tendremos a nuestra disposición:
- Cerca de un 30% más de ciudad por la que correr, siendo en total cuatro nuevos vecindarios.
- Nueve vehículos nuevos, con la novedad de la inclusión de todoterrenos:
• Todoterrenos: Range Rover Supercharged de 2008 y Range Rover Sport Supercharged de 2008.
• Chasis bajo: Chevy Bel Air de 1955, Buick Riviera de 1963, Chevy Impala de 1964 y Chevy Malibu de 1965.
• Lujo: Mercedes-Benz CLK63 AMG "Black" de 2008
• Supercoches: Chevy Chevelle de 1970 y Pontiac GTO de 1966.
- Doce nuevos mapas de batalla, diez misiones de entrega, veintiséis nuevas carreras y más de cien pruebas de semáforo en rojo.
- Nuevos
kits de carrocería para los vehículos,
fresh beats, hidráulicos, llantas y más vinilos para personalizarlos. Ahora todos los vehículos dispondrán de
airbags.