Análisis
Seguir con vida
El estudio sueco DICE, bajo el apadrinamiento de Electronic Arts, pone toda la carne en el asador para ofrecernos una fórmula tan original como arriesgada: un plataformas en primera persona.
Por David García Abril
| Publicado el día 04/12/2008 07:08
Estrella efímera
Valorar Mirror's Edge se antoja harto complicado en algunos aspectos. Su concepto es muy trasgresor, lo cual atraerá muchas miradas, pero irónicamente también puede modificar la perspectiva de más de uno, tanto para bien como para mal. Hablando en plata, corre el peligro de convertirse en un juego tan infravalorado por sus detractores como sobrevalorado por sus seguidores. Ya se ha visto ejemplos de gente que, ya sea por no haber sido capaces de entrar en su idea o por no entenderla, exageran sus defectos. Algo que también ocurre a la inversa, ya que muchos de los que han quedado prendados de él han hecho la vista gorda de sus fallos como si fueran ceros a la izquierda, cuando en realidad no es así.
Además de los fallos en el diseño de niveles y la IA de los enemigos, nos encontramos, una vez más, ante un juego de duración reducida. La aventura principal no dura más allá de las nueve horas para un jugador medio y eso si intenta acabárselo sin disparar a nadie (lo cual es difícil de narices). Una duración a todas luces escasa.
Para paliar este problema (o al menos intentarlo, aunque sea en parte) el juego cuenta con el modo "Contrarreloj", el cual nos propone recorrer los escenarios del juego corriendo hacia una serie de checkpoints en un orden determinado que forman una especie de circuito. Así pues nos tocará recorrer dicho circuito en el menor tiempo posible como si un modo Time Trial de un juego de carreras se tratara, de manera que después podremos comparar nuestras marcas con las de jugadores de todo el mundo a través de Xbox Live. Un modo de juego que está muy bien ejecutado, ya que aprovecha muy bien el diseño de los niveles para crear circuitos apasionantes, pero que no acaba de llenar el hueco, ya que después de todo se recorren los mismos escenarios del modo "Historia". Naturalmente depende más bien del espíritu competitivo de cada uno, por lo que aquellos que gusten por ver quien bate la mejor marca se asegurarán unas horas de jugabilidad extra. Pero si no es así, el modo se queda en algo que se agradece, e incluso arrancará un par de tardes más de puro vicio, pero que no elimina la sensación de brevedad excesiva del título. Además de esto tenemos pequeños extras como encontrar una serie de maletines repartidas a lo largo del juego que nos dará el consecuente logro. Aunque cabe decir que este componente de exploración, aunque secundario, no cuaja pero que nada bien con el ritmo frenético que el juego busca, por lo que hay que ponerle más ganas de las normales para encontrarlos.
Para acabar con los detalles negativos (para que empiecen a pasar al olvido cuanto antes) cabe señalar que al final el juego no ofrece tanta libertad a la hora de recorrer los escenarios como se prometía. Más bien se tratan de ligeras modificaciones a la hora de plantear el recorrido, pero nada que nos haga desviarnos de la ruta predefinida. No es que al juego le haga falta realmente, que de hecho ya hemos mencionado que el componente de exploración no le sienta muy bien al diseño general del juego que digamos, pero puede que más de uno note el hueco si ha seguido las declaraciones de EA en los últimos meses.
A pesar de todo la experiencia que ofrece Mirror's Edge es extraordinaria como pocas. Aunque corta y con momentos algo frustrantes, la aventura de Faith deja buen sabor de boca e incluso con ganas de más. Al igual que otros grandes personajes del género como Mario y el príncipe de Persia, nuestra querida runner asiática consigue que nos divirtamos tan solo manejándola y el juego hará que nos sorprendamos de nosotros mismos tras superar ese obstáculo que a priori nos parecía imposible.
Recapitulando todo lo dicho, Mirror's Edge consigue tener éxito en sus pretensiones más ambiciosas, aunque por el camino comete algunos errores en los puntos más convencionales. Su arriesgada propuesta nos hace abrir los ojos ante el hecho de que eso de que en los videojuegos ya está casi todo inventado dista mucho de ser cierto y que la única manera de romper ese mito es siendo atrevidos, no sólo con las ideas nuevas, sino también con las establecidas. Un juego al que es imprescindible, como mínimo, darle una oportunidad. Bienvenida, Faith.
Por David García Abril
Valorar el juego en su justa medida es peliagudo, por lo que hay que ir con pies de plomo
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La aventura principal dura unas escasas 8-9 horas que saben más bien a poco
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El modo Contrarreloj ofrece horas de diversión extra a los que disfruten de los retos autoimpuestos
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El debut de Faith ha cumplido más que de sobras, aunque tenga aspectos a mejorar. Echadle el guante
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Soberbia dirección artística y un uso de la iluminación que deja con la boca abierta. Tan sólo se le pueden achacar algunas texturas poco definidas.
92
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Sonido
Música que ambienta a la perfección a pesar de estar en segundo plano. Efectos de sonido conseguidos que incluyen un correcto doblaje al castellano.
87
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Jugabilidad
La adaptación de las plataformas a la primera persona es prácticamente intachable. Buen diseño de niveles, aunque a veces dejan vendido al jugador.
92
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Diversión
Enamora mientras dura, pero por desgracia el juego es muy corto. El modo "Contrarreloj" se antoja insuficiente para subsanar este defecto del todo.
88
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Alternativas
Los "Tomb Raider" o "Prince of Persia" se perfilan como los candidatos más fuertes. No obstante "Mirror's Edge" deja un sabor de boca especial que nadie más consigue.
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La contundencia con la que demuestra que hacer un plataformas en primera persona sí que era posible.
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Demasiado corto. La trama deja bastante que desear.
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Nota final
Aunque le quedan algunas esquinas por pulir, DICE ha conseguido trasladar las plataformas a la visión subjetiva con gran éxito. Apuesta segura.
89
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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