Aparte del modo principal,
Monster Lab cuenta también con un modo para dos jugadores vía Conexión Wi-Fi de Nintendo. Gracias a este modo
online podremos luchar contra otros jugadores que hayamos agregado mediante los consabidos códigos de amigo. Desgraciadamente, no existe la opción de jugar contra jugadores desconocidos de manera aleatoria, con lo que las posibilidades de juego
online son ciertamente reducidas. En cualquier caso, los combates en línea nos permiten utilizar nuestros monstruos y medirlos en combate contra las creaciones de nuestros amigos, siguiendo el mismo patrón de lucha por turnos del modo individual. A la limitación de no poder jugar contra jugadores aleatorios hay que unir otra, que es la ausencia de multijugador local.
Visualmente estamos ente un juego bastante simple, aunque bien acabado. Todo en
Monster Lab tiene un acabado de dibujos animados y con un estilo desenfadado y estrafalario a partes iguales, especialmente en los esperpénticos personajes. Las animaciones están bien trabajadas, haciendo que ver el juego sea casi como ver una buena película de animación por ordenador, la pena es que los movimientos faciales no terminen de encajar completamente con las voces. Los combates se desarrollan en un entorno 3D con buenos efectos de cámara mientras se realizan los ataques. En general, los gráficos logran crear una buena atmósfera acorde con la temática del juego. Solo podemos achacar que los botones de la interfaz sean demasiado pequeños y por tanto no son muy prácticos para manejarse con el puntero del Wii-mote, lo que se hace muy patente a la hora de manejar el teclado en pantalla para bautizar a los monstruos. Esto probablemente sea culpa del origen multiplataforma de este título.
Los gráficos se ven complementados con música ambiental suave y efectos de sonido metálicos para los combates, pero lo mejor de este apartado es el doblaje al castellano, que aunque no se puede decir que pueda ofrecer un nivel de actuación memorable por parte de los actores, sí que es bastante apropiado para ser un producto pensado para niños. Especial mención tendríamos que hacer al acento alemán del profesor Sinfusibles, que sirve, junto a otras cosas, para convertirle en el prototipo de científico chiflado.
Conclusiones
Monster Lab no pasará a la historia como un videojuego muy original, sin embargo, tomando elementos de aquí y de allá, logra una combinación convincente. Con más de 20 minijuegos distintos, la posibilidad de experimentar con gran cantidad de ingrediente y piezas y con los combates tipo
Pokémon,
Monster Lab es un juego bastante completo que divertirá a los más pequeños. En el lado contrario, su linealidad y baja dificultad lo hacen desaconsejable para jugadores adultos y/o experimentados.