A nivel técnico nos encontramos ante una reedición del motor gráfico de Deception, al menos en lo referente a las luchas estándar, aunque ligeramente pulido. Como hemos comentado al hablar de la jugabilidad del título, las animaciones de los ataques han quedado sumamente desfasadas respecto a megahits como Soul Calibur III, además de que la acción no es tan rápida como debiera, algo especialmente acusado en lo referente a los combos aéreos.
Los modelos de los personajes no han evolucionado prácticamente, y mientras que los escenarios están ligeramente más pulidos, las recreaciones de algunas localizaciones clásicas carecen del atractivo original, aunque posean una enorme interacción, con catapultas que nos estrellarán contra lejanas torres, como en las Wasteland de Edenia del OutWorld, piscinas de veneno, máquinas destrozadoras, ventiladores, lagos de lava, prensadoras, caídas fatales, etc., que poseen un mayor atractivo jugable que visual.
El arte conceptual del juego en lo referente a las pantallas versus o la torre que deberemos escalar en Kombate, son marcadamente retro aunque posean una buena calidad. Preferimos las empleadas en Deception o Deadly Alliance. La sorpresa inicial de Deadly Alliance ha ido perdiendo fuelle con las sucesivas entregas que técnicamente no han mejorado demasiado.
A nivel sonoro se ha dotado al juego de una banda sonora opresiva, lúgubre, con sonidos tribales y metálicos, así como melodías más rockeras del estilo de las que encontrábamos en Mortal Kombat 3. En conjunto, podemos volver a afirmar que se trata de un notable trabajo. El potente speaker, las narraciones de Taven o las de los finales del juego, los clásicos gritos, desgarros y desmembramientos, siguen ofreciendo toda la dureza y crueldad del juego, y poseen un buen nivel.
Concluyendo ya el análisis, nos encontramos ante una respuesta a la pregunta de si es el mejor Mortal Kombat de PlayStation 2, más fácil de lo inicialmente previsto. La prácticamente nula evolución del motor de combate, la reiteración de conceptos, la eliminación de un estilo de lucha por personaje, la IA de la CPU, la falta de fluidez en la transición de animaciones, nos muestran a las claras que el motor de combate de este título ha envejecido demasiado desde 2002. El añadido del Kombate Motorizado es totalmente prescindible, mientras que la Kripta posee pocos elementos. La creación de personajes resulta un extra bastante atractivo y completo, y el modo Konquista ha mejorado extremadamente respecto a Deception, aunque a costa de reducir su duración. Podríamos argumentar que en Deception muchas veces se nos obligaba a ir de A a B, encontrar un objeto para devolvérselo al personaje X en C, así como esperar, pese a la aceleración temporal, a cierta hora para asistir a algún evento en particular, lo que aumentaba artificialmente su duración.
Pese a todo, Konquista en Armageddon es demasiado sencillo, y tiene sus defectos, tanto por un nivel técnico inferior en el modelado de personajes al modo principal, pese a que se hayan mejorado los escenarios, como por su linealidad o la imposibilidad de viajar libremente y volver atrás. Aún así resulta el aspecto más destacable de este título, y quizás pueda marcar la evolución de la franquicia hacia un sistema de juego que integre más claramente lucha y aventura, ya que de otra parte la saga se encuentra en una encrucijada peligrosa, ya que pese a que en esta generación la cosa ha mejorado bastante respecto a lo que vimos en PlayStation / Nintendo 64 / DreamCast, aún está muy lejos de los grandes del género, y la renovación de ideas en las últimas entregas es prácticamente nula.
Tiempo habrá de ver hacia donde evoluciona la franquicia en PlayStation 3 y Xbox 360, y aunque quizás podamos ver alguna secuela de Shaolin Monks en esta generación, pero podemos asegurar que el cierre en PlayStation 2 de la línea de producto principal, pese a no ser perfecta, ha sido bastante bueno, y por suerte lejos quedan los tiempos de Mortal Kombat Trilogy, título similar en concepción a este Armageddon, y de infausto recuerdo. Con este Armageddon, dominando los 62 personajes, creando nuestras propias apuestas, a través de Konquista, así como con el indispensable online, tendremos diversión para meses.
Goro en su guarida, un escenario mítico en la serie
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El general Reiko volverá a hacer de las suyas
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Rain, con un enorme rediseño, contra Sheeva, la shokan de MK3
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
60 hz, modelos detallados, escenarios más trabajados que nunca, pero aún así, las animaciones no llegan al nivel de otras producciones
77
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Sonido
En la línea tradicional de la saga, efectos y voces potentes, y una banda sonora con el clásico sabor lúgubre que también encaja con la ambientación
85
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Jugabilidad
Un pasito hacia atrás, un enfoque algo más retro, que hace imposible competir frente a los monstruos del género
77
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Diversión
Si eres fan de la saga lo degustarás en profundidad, por el contrario si provienes de Virtua Fighter, Tekken o Soul Calibur, te parecerá arcaico
80
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Alternativas
Tekken 5 y Soul Calibur III, dentro de la saga: Mortal Kombat Deception
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La plantilla, el editor de personajes, la cantidad de luchadores disponibles
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El modo Konquista es corto y fácil, la reducción de estilos de lucha, el nuevo sistema de fatalities
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Nota final
Un cierre más que digno para la etapa 128 bits, no esperábamos revolución. El juego posee grandes atractivos
82
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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