El argumento de Unchained/Deception nos habla del enfrentamiento final entre la Alianza Mortal, formada por los hechiceros Shang Tsung y Quan Chi, contra el único paladín de la justicia que puede hacerles frente: Raiden. Desoyendo el mandato directo de los Elder Gods, Raiden luchará valientemente contra la Alianza Mortal, y pese a que en varios momentos de la espectacular pelea, relatada mediante la misma secuencia de introducción de las ediciones PlayStation 2/Xbox/GameCube, parece poder vencer, finalmente no podrá hacer frente al poder combinado de ambos luchadores.
Una vez que Raiden queda fuera de la ecuación y el destino del EarthRealm parece quedar en manos de Quan Chi y Shang Tsung, estos rompen la Alianza Mortal y luchan por la supremacía definitiva. En esta nueva batalla, Quan Chi impone su potencia, y se alza con una efímera victoria. Decimos efímera porque en el Palacio de Shang Tsung, donde encontramos el torbellino de almas que sirve de fuente de poder a Shang Tsung, y donde descansa el ejército momificado del Dragon King, hará acto de presencia el antiguo emperador del OutWorld. Asesinado por Shao Kahn, Onaga ha vuelto a la vida mediante un maquiavélico plan que envuelve a las figuras de varios Oni, entre ellos Blaze, así como diversos personajes manipulados a lo largo de los últimos años. Entre estos personajes encontramos a Shujinko, protagonista absoluto del modo Konquista, quien creyendo obedecer a los Elder Gods, comenzará en su más tierna juventud la búsqueda de los Kamidogu que permitieron crear y moldear los diferentes reinos del mundo: Order Realm, Chaos Realm, Netherealm, OutWorld, EarthRealm y Edenia.
Viajando por estos reinos y utilizando el Nexus, Shujinko malgastará toda su existencia, aprendiendo de maestros como Bo Rai Cho, Sub Zero, Asrath, para poder superar las diferentes pruebas que le permitirán reunir los seis artefactos poderosísimos que residen en cada uno de los reinos.
Mortal Kombat: Unchained añade varios personajes a la ya de por si extensa plantilla de personajes de Deception, con la inclusión de Shao Kahn, Goro, Frost, el fallecido Liu Kang, Kitana, Jax y el oni de fuego Blaze, que como sabéis ejerce de jefe final en Armageddon, con un rediseño gráfico en este título recientemente aparecido en PlayStation 2, que deja en pañales al sencillo modelo de Unchained. Intentar basar el atractivo de esta entrega en la inclusión de personajes de Deadly Alliance como Frost, Kitana, Jax, hacer controlable a Blaze, o permitir jugar en portátiles con Shao Kahn o Goro, que ya aparecieron en la versión de GameCube, que salió sólo en el mercado americano con cierto retraso, no es argumento suficiente para justificar este título, aunque al menos la amplitud de la plantilla de personajes es digna de consideración.
Además, con cierta distancia ya respecto al lanzamiento del original, y con la experiencia que nos otorgan estos años, la inclusión de ciertos personajes, especialmente de nuevo cuño en este título, puede considerarse como prácticamente prescindible, sin ninguna nueva incorporación realmente resaltable, salvo quizás la figura de Shujinko y especialmente Onaga, aunque la mecánica de juego en el enfrentamiento final, teniendo que destruir previamente los Kamidogu de su escenario, con el peligro que conlleva al poder ser lanzado contra el borde de empalizadas punzantes, convierte esta lucha final en bastante frustrante. Previo a este enfrentamiento podremos luchar contra un dueto de personajes que ahora colaboran: Smoke y Noob Saibot, un hecho que tampoco añade demasiado frescura a la serie y que también podría haberse eliminado.
Esta amplitud provoca una cierta falta de personalidad en los personajes, principalmente a la hora de diferenciarlos mediante los dos estilos de lucha con las manos desnudas, así como en la inclusión de un arma característica para completar el tercer estilo de pelea. Midway lo vio claro en Armageddon y por ello se redujo el número de estilos de lucha.
Respecto a los modos de juego, la principal novedad la encontramos en el modo Resistencia/Endurance, basado en la filosofía de las luchas múltiples de anteriores Mortal Kombat, como Ultimate Mortal Kombat 3, o los combates previos a Goro y Shang Tsung del original de 16 bits, que también incluía una lucha contra nuestro espejo. Convertido en un survival, el único interés del modo reside en asistir a combates rápidos sin sufrir prácticamente cargas, pese a que estas estén enmascaradas. El tiempo de acceso al UMD es mucho menor que la de los modos principales, al no tener que cargar nuevos escenarios. Encaja con la filosofía de juego portátil, aunque de nuevo, no supone un añadido atractivo.
El resto de modos de juego, salvo el combate online, permanece inalterados respecto a las ediciones originales. Podremos disputar con el multijugador local, pero no con el infraestructura, lo cual es imperdonable absolutamente, mostrando de nuevo la desidia de Sony al respecto, que le hace perder una parte importantísima del potencial de la consola.