
|
· Jugabilidad
La culpa de que los gráficos sean casi el apartado con mayor calidad la tiene en el que nos encontramos ahora; la jugabilidad. No existe otro juego que logre recrear de forma tan precisa y realista el manejo de una moto.
Tenemos dos tipos de control: arcade y simulación. Lo primero será tan sencillo como acelerar, frenar y girar para ambos lados. Mientras, lo segundo requerirá una buena dosis de experiencia puesto que va destinada a los expertos; además de realizar lo que hacemos en el modo arcade, también deberemos de vigilar otras acciones; la inclinación, los frenazos (si nos pasamos... al suelo) y varios aspectos más, en los que -por qué no- también pueden incluirse el sistema de marchas (manual ó automático).
En definitiva, lo que respecta al control de la moto no tiene prácticamente ninguna pega, al menos en modo arcade (en simulación la cosa cambia). De nosotros dependerá hacer un buen papel en las carreras. Y es que, quien no lo haya probado, no sabe hasta qué punto es gratificante menejar una de estas motos, las cuales, dependiendo de la cilindrada, tienen un control más o menos duro (las de 125 giran fácilmente y a las de Moto GP les cuesta más, por ejemplo).
Diversion
Siempre, al poco tiempo de empezar a jugar, suele verse todo de color de rosas, y en este caso no iba a ser menos (aunque se le ve el 'plumero' rápido). Siendo rotundos sería algo como: todas las carreras son iguales. Y es que todo lo que se hace a lo fácil (¿eh, Namco?) es sencillo de explicar. Es muy probable que durante las primeras carreras lleguemos a divertirnos (gracias al control, por supuesto), pero a medida de que éstas van avanzando la cosa va tornándose más repetitiva. No tienen un ápice de emoción, ninguno. Con un ejemplo se puede llegar a describir el transcurso de las mismas: es imposible escaparse del grupo en el que estemos, siempre tendremos una moto detrás nuestra. Para conseguir alcanzar a la que va por delante de nosotros deberemos de perder de vista a la que tenemos tras el neumático trasero. ¿Qué significa? No se adelantan entre ellos, es todo el rato lo mismo de una forma muy mecánica a lo 'sigo la línea' (una IA pésima, vamos). Otra de las cosas que pueden llegar a ocurrir es ir nosotros en primera posición (siempre con el segundo detrás, es imposible despegarse de él) y que nuestro perseguidor se caiga (menos mal, al menos se caen). En ese momento ves como el que iba tercero -a más de diez segundos de distancia- va alcanzándote vuelta tras vuelta sin que podamos impedirlo. Y es que pese a que vayamos haciendo vueltas rápidas ellos siempre acabarán pegándose a nosotros. Una vez nos alcancen, ahí permanecerán hasta el final de la carrera. En 250 se añade un error más: ellos podrán hacer una curva a 120 Km/H., pero nosotros deberemos de conformarnos con hacerla un poco más lenta porque si no nos saldremos de la pista. En Moto GP la cosa se compensa un poco, pero aún así sigue siendo prácticamente lo mismo.
Estábamos ante un juego que poseía unos gráficos a la altura, un sonido sin fallos destacables y una jugabilidad a prueba de bombas, pero todo ello se ha visto eclipsado por una IA de los pilotos y una carreras que, la verdad, llegan a desesperar. Pese a ello, es todo un desafío para los que buscan retos difíciles.
No hay duda de que PS2 no cuenta con un juego de motociclismo que llegue a la calidad de este Moto GP 4, que pese a ser 'más de lo mismo' no deja de ir mejorando entrega a entrega. Una lástima que dichas mejoras no sean más destacables y que encima acarréen fallos.
PÁSALO >>
Compartir
|

|