Como hemos comentado anteriormente, Samurai Legend: Musashi es un título de acción en tercera persona con ciertos toques roleros. El sistema de control es bastante sencillo, moveremos a Musashi con el stick analógico izquierdo, mientras que el derecho servirá para controlar la cámara. El botón aspa nos permitirá saltar, hablar con personajes o aupar a personajes, objetos u enemigos. Esta función de aupar se utiliza principalmente para llevar a cuestas a algunos indefensos personajes, u objetos como la diamanuez, lo que modificará nuestro sistema de ataque, debiendo lanzar por el aire a nuestra carga, pudiendo realizar un ataque con giro bastante poderoso, antes de que el paquete vuelva a nuestros brazos, algo que vemos exagerado en la intro anime. En cualquier momento podremos dejar el paquete en el suelo con triángulo, también se nos caerá si nos golpean.
El botón cuadrado servirá de ataque con nuestra katana, mientras que triángulo será un ataque más lento y poderoso que realizaremos con la segunda espada que llevemos en ese momento, desde el remo inicial, a las espadas místicas que iremos ganando. Cada espada nos otorgará una serie de poderes que podremos usar en combate o para superar diversos impedimentos de los mapeados, como rocas que nos tapan el camino. Además algunos objetos como el cinto mágico, nos otorgarán habilidades para poder superar algunos puntos del mapa, que bien por la distancia de salto, o por otras características, nos están vedados de inicio.
Según vayamos ganando habilidades podremos ejecutarlas fácilmente con el botón círculo, previamente deberemos haber seleccionado una de estas habilidades. El botón R1 servirá para fijar un objetivo, podremos cambiar entre diferentes objetivos con el pad digital. Si al fijar a un enemigo, vemos que se rellena una barra azul, significará que podremos aprender una habilidad de él, lo que en el juego se llama duplicación, si poseemos el suficiente nivel, con lo que deberemos pulsar los botones que nos pidan rápidamente para ganar nuevos ataques.
R2 nos mandará al mapa rápido en el Antheum, mientras que L1 servirá para defendernos, y L2 junto con triángulo para usar el poder latente. Con Start accederemos al menú desde donde podremos usar objetos, subir de nivel, eligiendo el parámetro que queremos subir, también podremos subirlos todos por igual, ver las misiones, consejos, equipar objetos, consultar un completo mapa, etc.
Dispondremos de una barra de vida y otra de magia, y al derrotar a los enemigos, o romper ciertos elementos del escenario, veremos unas esferas de vida, magia, experiencia o monedas, que harán que vayamos recuperando vida, maná, también mediante pan, gofres o pasteles, o helados, deberemos mantenerlos congelados, para la magia.
El desarrollo de los niveles será bastante lineal, ya que el alcance de nuestro medio de transporte irá aumentando paulatinamente según vayamos recuperando espadas místicas, antes deberemos salvar al oráculo correspondiente, y realizar un rito para imbuir del poder de la espada a la criatura que sirve de transporte y hogar de los súbditos de Mycella. Deberemos ir repitiendo este desarrollo de recibir una misión de encargo, principalmente salvar a un oráculo, localizar la espada, derrotar a su guardián y realizar el rito en la Cámara o Santuario destinado a tal efecto, hablando con los personajes de la ciudadela y dirigiéndonos a la sala donde Banon nos dará acceso al Mapamundi para ir a los escasos destinos disponibles, donde debermos guiar al Antheum.
Esta estructura de juego por misiones moviéndonos en un transporte aéreo, y no en el clásico mundo de los RPGs, tanto por turnos como en tiempo real, nos recuerda al funesto Final Fantasy X-2.
Además del dojo de Miau, la sala de Banon, y las diferentes tiendas, tendremos una habitación que corresponderá con nuestros aposentos, donde podremos ver nuestros cromos, recuperar vida y salvar.
Además de en nuestros aposentos, deberemos salvar la partida en algunos puntos de control dispersos por los diferentes niveles.
La ausencia de puzzles en el título deja todo el peso del juego en la liberación de los aldeanos, los combates contra miriadas de enemigos que reaparecerán constantemente, los sencillos, aunque enormes jefes finales, aderezados puntualmente por unas fases donde deberemos pilotar, motos, naves, etc., tratando de golpear a los enemigos para destruírlos, sin dejar que acaben con nuestra barra de vida. Esta reiteración de conceptos hace que el título se limite a una sucesión de sosos combates, con el consiguiente aburrimiento, ya que no nos encontramos ante un título que destaque por la espectacularidad, complejidad o velocidad en los combates, y es que misteriosamente, y como comentaremos más adelante, Musashi es tremendamente lento, sin duda achacable a los 50 hz sin overscan de la conversión, aunque el original tampoco es que fuera ningún prodigio de velocidad.
Pasemos a hablar de los apartados técnicos del juego.
El inventor utilizará lingotes de metal para crear nuevos objetos
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Los jefes y personajes importantes se nos presentarán con estas secuencias
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El tipo de traje de Gandrake está ya algo manido en los diseños de Square Enix
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Los oráculos serán de todo menos solemnes
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La cúpula directiva de Gandrake, con sus tensiones internas
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